
Las causas de estas muertes siguen siendo las mismas. Las hemorragias postparto, las infecciones, la eclampsia (trastorno hipertensivo), las obstrucciones durante el parto o el parto prolongado, además de los abortos. Los escasos avances en salud materna son resultado de numerosas causas subyacentes. "Salvar las vidas de las madres requiere más que una intervención médica", ha destacado Crespo. "Hay que reconocer los derechos de las mujeres, equipararlos a los de los hombres, evitar la violencia, los abusos...".
Esta posición de desventaja en que se halla la población femenina en diversos países y culturas es la responsable directa de muchas de estas muertes, como las cerca de 70.000 que se producen en niñas menores de 15 años y jóvenes entre 15 y 19, obligadas al matrimonio y la maternidad infantil. Lamentablemente, la situación no ha cambiado en los últimos 18 años, un tiempo en el que se podían haber evitado más de nueve millones de defunción relacionadas con el embarazo y el parto. El 99% de éstas se produce en países de África y Asia, como Níger, donde una de cada siete gestantes está en riesgo de muerte. En el otro extremo de la tabla está Irlanda, dónde sólo una de 47.600 mujeres afronta ese riesgo.
Mortalidad infantil
La buena noticia del informe es que las políticas en materia de salud infantil están dando sus frutos. Si en el año 1990 morían anualmente 13 millones de niños menores de cinco años, en 2007 la cifra cayó hasta los nueve. No obstante, la mortalidad durante el primer mes de vida continúa siendo una asignatura pendiente, ya que suponen el 40% del total. La mayor parte de estas defunciones ocurren en las primeras 24 horas y se deben a tres causas fundamentales, las infecciones, la asfixia y la prematuridad, según ha explicado el presidente de la Sociedad Española de Pediatría, Alfonso Delgado. Además, por cada recién nacido que muere, otros 20 padecen lesiones derivadas del parto. Por ejemplo, más de un millón de niños y niñas que cada año sobreviven a la asfixia en el parto acaban padeciendo discapacidades como la parálisis cerebral o dificultades de aprendizaje.
Delgado ha destacado la "estrecha vinculación entre la situación de las mujeres y la situación de la infancia". Por ejemplo, un recién nacido que pierde a su madre en las primeras semanas de vida tiene más probabilidades de morir durante los dos primeros años de edad. Soraya Rodríguez ha subrayado el compromiso de España, que es el país donante más importante de UNICEF, en materia de cooperación internacional y ha lamentado que "la realidad nos demuestre cada día que las diferencias entre los países siguen aumentando".
Publicado en el diario El Mundo
Autor: Cristina de Martos
Foto: UNICEF
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