Estadísticas

Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta rap. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rap. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de agosto de 2009

Del cayuco al rap para dar voz a los 'sin papeles'

Cuando Issa, Ibrahima y Beyatt partieron en cayuco desde Senegal hacia Canarias no imaginaban que el rap les iba unir para "dar voz a los sin voz" y proclamar desde su grupo, Famille Bou Bess, que no se iban "a callar", sobre todo cuando se mira "al africano como a un ladrón". Issa, Ibra y Beyatt eran menores de edad cuando, cada uno por su lado y sin conocerse en su Senegal natal, decidieron emprender rumbo a Canarias en viajes diferentes de cayuco que arribaron al muelle tinerfeño de Los Cristianos en 2006.

Todos coincidían en que ninguno le contó a su madre que iba a arriesgar su vida con la emigración y todos tenían experiencia con el rap. Según explicó Issa durante una entrevista del grupo con la Agencia Efe, el viaje en cayuco "es una historia que ha pasado pero que queda para siempre". Issa quería venir a Europa, pero solamente habló del viaje y del peligro que conllevaba con su padre, y en Senegal se quedaron sus cuatro hermanos y los amigos de su grupo de rap, "La Paz". Ibrahima Sarr rapeaba en solitario y tampoco contó a su madre los planes de viajar a España. El cayuco en el que llegó a Canarias era de su tío, quien le pidió que meditase antes de hacer nada, y finalmente tomó la decisión el día antes de viajar.

Ibra recuerda el trayecto como una navegación "durísima" de seis días, aunque le reconforta el que sus compañeros sabían manejar el barco y tenían a bordo comida y bebida suficiente. Lo contrario es habitual y provoca "mucho conflicto" en otros cayucos, relata el miembro de Famille Bou Bess, nombre mezcla de francés y wolof que significa "la nueva familia". Beyatt también coincide en que solo contó sus planes a un hermano porque "la madre nunca va a dejar", y lo decidió en el último momento.

El viaje fue muy duro, desde un sábado a las cuatro de la tarde hasta el siguiente sábado a las nueve de la mañana, rememora Beyatt, quien advierte de que al llegar a Tenerife se encontró con el desengaño. "Piensas: llego mañana, descanso y al otro día empiezo a trabajar, y no sabes que al no tener papeles esto no sirve para nada". Pero además ninguno había previsto ir a un centro de menores inmigrantes, levantarse a las seis de la mañana, coger la mochila y estudiar mañana y tarde.

Todos tuvieron una difícil etapa de adaptación en el centro de menores de La Esperanza (El Rosario), una localidad de clima frío y donde a alguno le costó hasta tres meses acostumbrarse a la comida española y sólo tomaba el postre. "Cuando llamaba a la familia y les contaba que no estaba trabajando, sino estudiando, me decían: ¿entonces para qué te fuiste?". Sin embargo, fue en este centro donde "empezó todo" al acudir un día de visita Ventor de la Guardia, componente de la banda canaria "Species" y profesor del colegio Echeide, quien consideró "increíbles" las condiciones en que habitaban los inmigrantes.

"La bola arrancó y comenzó el vínculo", detalla el músico y profesor, quien conoció a Issa cuando preguntó quién hablaba bien español y éste le contestó: "yo rapeo". Cuando los raperos cumplieron la mayoría de edad vivieron otra experiencia dura tras pasar a un piso de acogida de una ONG donde "lo pasaron fatal" durante tres meses. Ahora, Issa y Beyatt trabajan en un restaurante de comida rápida e Ibra está en paro tras pasar casi un año en la construcción.

La idea de fundar Famille Bou Bess surge de su fe en la música: "todo el mundo te escucha y puedes lanzar mensajes, puedes contar la verdad", y lamentan que en Senegal piensen que ellos tienen los mejores coches y casas porque hay inmigrantes "que mienten a sus familias". Ibra opina que hay gente que canta "para alegrarse, para demostrar que es un chulo o para tener dinero", mientras que para él "rapear es quedarse sin respirar".

Con su rap denuncian "un mundo donde los poderosos abusan de los pobres", algo que creen que "en esta vida lo van a pagar porque la vida es una bola que rueda" y nadie sabe en qué agujero entrará. Ibra rapea durante la entrevista: "ya no vamos a callar, yo no soy un cabrón, sino un cabezón. Lo digo con corazón: cuando miran extranjeros, sobre todo al africano, como si fuera un ladrón. No soy un ladrón y mi imagen no es la de un quinqui de la selva".

Autor: Ana Santana (EFE)
Foto: Cristóbal García (EFE)

martes, 24 de febrero de 2009

Ecos de una travesía

Ibra, Issa y Beyatt llegaron a Tenerife en septiembre de 2006 después de una dura travesía en cayuco. Atrás dejaron sus existencias en Senegal. Ahora construyen sus rimas para el proyecto musical Famillie Boubess. "El rap es nuestra vida, es lo único que tenemos", afirman. El pasado día 12 ofrecieron su primer concierto.

Famillie Boubess -nueva familia- es el reflejo feliz de la inmigración africana, de las historias que sí pueden ser contadas en primera persona. Después de la travesía del todo o nada, a la temprana edad de los 17 años; después del desencanto inicial con una integración que no fue la que ellos pensaban; una vez que la regularización permite salir de la clandestinidad; música, ése es el lenguaje.

El proyecto fundamenta sus motivos existenciales: "El rap es nuestra vida, es lo único que tenemos". Lo dice Ibra Sarr como resumen de un sentimiento conjunto. Bajo esa sentencia laten también los corazones de Beyatt Diaw e Issa Ndiaye. Los tres, senegalés de 19 años, llegaron en septiembre de 2006 al puerto de Los Cristianos tras un viaje de más de seis días en cayuco. Ahora crecen en la Isla. Viven los tres juntos en un mismo apartamento y combinan sus trabajos en el sector de la construcción y la hostelería -con los que envían una remesa continua de dinero a sus hogares en África- con el alimento real de sus vidas. Rap, cantado en francés, castellano e inglés, en los albores de una inminente llegada: el sábado, día 14, dieron su primer concierto ante unas 300 personas como parte de unas jornadas de integración organizadas por el Ayuntamiento de Santa Cruz. Ahora aguardan nuevas oportunidades. Esperan confirmación para una nueva cita en el primer fin de semana de marzo y siguen perfeccionando los sonidos de los cinco temas que ya han compuesto.

En esta aventura enlazada con rimas se arropan con dos escuderos de lujo. Ventor de la Guardia -voz y percusión-, veterano ya de la escena local independiente y componente de grupos como Species y Groovephactory; y D. WattsRiot -programaciones-, componente de los reconocidos Fun-Da-Mental. Todo comenzó en 2007 en un programa de intercambio cultural entre el centro de menores de La Esperanza y el Colegio Echeyde I de Ofra. "Desde el primer día ya improvisamos algún rapeo -comenta Ventor-. Luego surgió la amistad y el grupo se formó con el tiempo". Ahora ensayan al menos una vez a la semana.La entrada de D. Wattsriot se fraguó hace dos meses. "Ellos me hablaban de un dj que quería participar en el proyecto -añade- y cuando vi que era él me quedé sorprendido". Famillie Boubess es básicamente la voz y el mensaje de Ibra, Beyatt e Issa. Te regalo el mundo, Liguey, El agujero, Esto es África y Dniakhtou Diogo. En estas cinco canciones han quedado sus primeras rimas. Hace dos años y medio casi pierden la vida en el mar.

De hablar y escuchar
Para D. Wattsriot, Famillie Boubess "es la oportunidad de darle voz a unas personas sobre las que todo el mundo opina y a los que pocas veces se les permita hablar. Este grupo es una buena plataforma para que se expresen y por eso participo, aunque no sea el proyecto musical con el que yo me sienta más identificado". Después de algo más de dos años en la Islas, estos tres senegaleses no se olvidan de lo complicado que ha sido todo el proceso: "Cuando salimos de Senegal nunca pensamos que fueran a internarnos en el centro de menores. Nuestra idea era marchar a la Península para encontrar a nuestra familia, pero gracias a la ayuda de Raquel y Ángeles -profesora del Echeyde I- logramos quedarnos en Tenerife".

Publicado en el diario La Opinión de Tenerife
Autor: Erick Canino
Foto: Delia Padrón