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viernes, 1 de febrero de 2013

Obama confía en aprobar este año la ley migratoria

Pro­nun­cian­do en es­pañol el "Sí, se pue­de" de su pri­me­ra cam­paña elec­to­ral, el pre­si­den­te Ba­rack Oba­ma se mostró el miér­co­les con­fia­do en que la re­for­ma mi­gra­to­ria pa­ra re­gu­la­ri­zar a los más de 11 mi­llo­nes de in­do­cu­men­ta­dos que vi­ven en EEUU pue­da apro­bar­se an­tes de fi­nal de año. "En la pri­me­ra mi­tad de es­te año si es po­si­ble", de­claró el pre­si­den­te en dos en­tre­vis­tas con­ce­di­das a Uni­vi­sión y Te­le­mun­do, las dos gran­des ca­de­nas en es­pañol del país.

martes, 29 de enero de 2013

EE.UU. legalizará a más de 11 millones de 'sin papeles'

Un grupo de senadores demócratas y republicanos presentó este lunes un conjunto de “principios” comunes para avanzar en una reforma migratoria integral en EEUU que incluya una vía a la ciudadanía para parte de los alrededor de 11 millones de inmigrantes indocumentados. Los senadores, entre ellos Marco Rubio en el lado republicano y Robert Menéndez en el lado demócrata, indicaron que este acuerdo bipartidista es una oportunidad para conseguir una reforma migratoria que se resiste desde antes de la llegada del presidente Barack Obama a la Casa Blanca en 2009.

La propuesta de los ocho senadores (cuatro demócratas y cuatro republicanos), que firman y dan peso a este acuerdo marco, podría traducirse en un primer proyecto de ley el próximo mes de marzo y, según el senador demócrata Charles Schumer, ser aprobado “a finales de primavera o principios del verano” por la Cámara Alta. Si el consenso, finalmente, es alcanzado en el Senado, la Cámara de Representantes podría dar luz verde a una reforma integral de un sistema que líderes de ambos partidos consideran “roto”, desfasado y que no contribuye a la mejora económica del país.

miércoles, 28 de julio de 2010

Miedo y desolación en Arizona

Los niños solían corretear por los soportales. Las niñas soñaban con vestirse de princesas en sus fiestas de quinceañeras. Y los padres hacían acopio de provisiones en Food City, compraban unos jeans en BB Fashion o cenaban como perfectos gringos en Piper Pizza.
Todo eso forma parte del pasado prohibido en Arizona. En los dos últimos meses, bajo la sombra de la ley de inmigración que permitirá desde mañana la detención de “indocumentados” ante la menor sospecha, los hispanos han desaparecido.

El miedo se ha apoderado de Phoenix, y el único que campea alegremente por las plazas desoladas es el espectro de Joe Arpaio, el sheriff más duro de América, que ha agrandado su humillante prisión-tenderete para encerrar a los “ilegales” que no abandonen el estado.
“Tienen a la gente temerosa, amargada y frustrada”, asegura María Sierra, nacida hace 58 años en Mexicali y arraigada desde los 18 a esta tierra que ya no reconoce: “Mi madre me dijo: ‘Allá donde fueres, haz lo que vieres’. Eso es lo que hemos hecho millones de emigrantes y así nos responden. Los anglos creen que ellos no van a sufrir la salpicadura, pero ya están sintiendo el daño. Están convirtiendo Arizona en una tierra sin esperanza”.

Como la última de Filipinas, María aguanta al frente de su tienda de regalos Q Crafts, en una plaza sin nombre de la calle 43 con Thomas Street, que es la metáfora agonizante de la ciudad fantasma. A las puertas del negocio se acumulan las cajas de cartón con ropa, zapatos, juguetes y hasta ventiladores que decenas de familias han ido dejando antes de la inevitable partida. “La gente intenta vender todo lo que tiene para poder marcharse, y traen aquí lo que les sobra”, admite María.

Es muy triste todo lo que está pasando. Como tantos otros, cuento los días que quedan para el jueves y le pongo velas a la Virgen de Guadalupe para que la juez pare la ley. Dios no abandona a su pueblo, y ésa es mi esperanza”. Junto a María, reafirmando aún su fe en el sueño americano, la inmigrante sin papeles Emma Vergara no duda en dar la cara, así la fiche el sheriff Arpaio, el malo de la película. “Emma es una guerrera y va a salir victoriosa”, asegura María junto a su inquebrantable amiga. “Soy de Manzanillo y entré en el país ilegalmente hace siete años”, confiesa Emma.

“Vine buscando una vida mejor junto a mi marido, que trabaja de jardinero. Ya no hay casi empleos para nosotros, pero yo estoy ahora metida en una red de mercadeo y, a pesar de todo, tengo muchas ganas de salir adelante. Muchos amigos se dijeron ‘ya me sacan’ y decidieron marcharse a otros estados. Pero yo me quedo y lucho”. Raquel García, guatelmalteca de 29 años y madre de cinco hijos, duda aún entre quedarse o sumarse al éxodo de miles de hispanos: “Lo tenemos todo listo, por si acaso. Todo va a peor, ya no encuentras trabajo, y las calles se han quedado solas. Nuestra familia en Washington nos dice que nos vayamos, pero mi mamá está legalizada y mis hijos nacieron acá. Ustedes, ¿qué harían?”.

Raquel desafía la amenaza invisible y el calor del infierno y se permite una última cena familiar con su marido y su niño pequeño en La Pupusa Loca, el único restaurante que a duras penas sobrevive al naufragio en la plaza sin nombre. Edgar y Ana Vela, naturales de El Salvador, tuvieron que cerrar hace 10 días la panadería aledaña y despidieron a seis empleados “con todo el dolor del alma”. “Nos tienen cercados, y así no hay manera de hacer negocios”, apunta Edgar. “Aunque no los veas, la plaza está rodeada por coches patrulla y grúas. Están esperando a que pase un carro sin la placa en condiciones o sin seguro para poder detener al conductor”, añade.

Publicado en el diario El Mundo

jueves, 20 de mayo de 2010

Obama y Calderón critican la ley de inmigración aprobada en Arizona

La inmigración protagonizó hoy el encuentro entre los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de México, Felipe Calderón, que arremetieron contra la ley de Arizona que penaliza a los indocumentados y la juzgaron “mal encaminada”. Ambos reiteraron hoy su compromiso para cooperar en materia de inmigración, una problemática social y económica cuya reforma exhaustiva en EEUU “se puede y se debe hacer”, a juicio de Obama.

En la primera jornada de la visita de Estado de Calderón a Washington, Obama y el presidente mexicano se reunieron hoy cerca de dos horas en el Despacho Oval, primero a solas y después en compañía de sus asesores. Los dos líderes abordaron asuntos como la inmigración, la lucha contra el narcotráfico o las relaciones comerciales. Las cuestiones relacionadas con la frontera dominaron buena parte de las conversaciones y el presidente mexicano aprovechó para criticar la ley estatal de Arizona que convierte en delito la inmigración ilegal.

“Rechazamos la criminalización de la inmigración”, aseguró Calderón, al reiterar su “firme condena” de la ley de Arizona. El presidente de México indicó que su país respeta la potestad de EEUU para legislar, pero en el caso de la ley de Arizona dijo que puede causar discriminación.

Fuente: EFE

martes, 18 de mayo de 2010

Una tía de Obama, amenazada de deportación, logra asilo en EE.UU.

Las autoridades de Estados Unidos otorgaron asilo a la tía del presidente norteamericano Barack Obama, amenazada con ser deportada a Kenia por ser indocumentada, según anunciaron el lunes sus abogados. Zeituni Onyango, de 57 años y nacionalidad keniana, había presentado una solicitud de asilo ante una corte federal migratoria de Boston tras ignorar una orden de expulsión en el 2004.

Sus abogados anunciaron ayer en un comunicado que fueron informados por el juez Leonard Shapiro de que se aceptó la solicitud de asilo. Tras este trámite, Onyango recibirá documentos que le permitirán trabajar, acceder a la seguridad social y a una licencia de conducir. Un año después podrá optar a un permiso de residencia definitivo o tarjeta verde y, pasados cinco años, a la ciudadanía.

A pesar de que vivió ilegalmente durante años en Massachusetts, Onyango solo captó la atención de los medios en el 2008, unos días antes de la elección de Obama.

domingo, 21 de junio de 2009

El censo de 2010 de Estados Unidos incluirá a las parejas de homosexuales casadas

El censo de 2010 en Estados Unidos incluirá a las parejas casadas de homosexuales, una unión civil que es legal ya en seis estados, según ha informado el diario The New York Times. La decisión anulará lo estipulado por el gobierno del ex presidente George W. Bush, que se amparaba en que la Ley de Defensa del Matrimonio impedía que se contabilizara a las parejas de homosexuales.

En cumplimiento de un mandato constitucional, en Estados Unidos se efectúa cada 10 años un censo de población, cuyos datos tienen impacto en la distribución de los circuitos electorales, y se emplean para la asignación de fondos a una gran variedad de programas, desde la educación a la vivienda y la salud pública. Las parejas de homosexuales "serán contadas y deben declararse tal como se ven a sí mismas", dijo Steve Jost, un portavoz de la Oficina del Censo.

Cuando se efectuó el censo anterior, en 2000, las parejas de homosexuales no podían casarse legalmente en ninguna parte del país. La Ley de Defensa del Matrimonio, promulgada en 1996 estipula que ningún estado "necesita tratar una relación entre personas del mismo sexo como conyugal, aún si la relación se considera una unión conyugal en otro estado".

El pasado viernes, la Casa Blanca anunció que el gobierno del presidente Barack Obama no ve en esa ley nada que prohíba la recolección de información. "El presidente y su gobierno están comprometidos con un censo justo y acertado de todas las personas en el país", dijo el secretario de prensa de la Casa Blanca, Robert Gibbs. "Estamos en el proceso de determinar la mejor manera para que sean contadas las parejas de homosexuales", añadió.

El representante Mike Quiqley, demócrata de Illinois y miembro del grupo homosexual en el Congreso, había pedido al gobierno de Obama que permitiese que el censo contara a las parejas conyugales homosexuales. Obama ha sido muy criticado en semanas recientes por los grupos que defienden los derechos de los homosexuales por las dilaciones en medidas claras que pongan fin a la discriminación.

Fuente: EFE

jueves, 19 de marzo de 2009

España incorpora la prohibición de las bombas de racimo a su ordenamiento legal

El Pleno del Congreso de los Diputados ratificó este miércoles el Tratado de Prohibición de las bombas de racimo, lo que convierte a España "en uno de los primeros países en incorporar esta norma a su ordenamiento legal". La secretaria de Política Internacional y Cooperación del PSOE, Elena Valenciano, ha destacado este miércoles el liderazgo de España en la eliminación de las bombas de racimo.

Así lo ha indicado después de que el Congreso ratificara por asentimiento el Convenio de Dublín, suscrito el 30 de mayo de 2008, y por el que 111 países, entre ellos España, se comprometieron a erradicar las bombas de racimo en un plazo máximo de 12 años. España es el quinto país en el mundo que ratifica la Convención sobre Municiones de Racimo y uno de los dos únicos de la Unión Europea.

La dirigente socialista ha apuntado que las bombas de racimo se han cobrado la vida de más de 100.000 personas en el mundo y ha dejado mutiladas a millones de ellas, en su mayoría civiles, según diversas ONG. La Convención sobre Municiones de Racimo prohíbe el uso, la producción, almacenamiento y transferencia de ESTAS bombas. Además, obliga a la extracción de las minas, A LA asistencia a las víctimas y A LA destrucción de arsenales. "Con este paso, España se convierte en uno de los primeros en hacerlo, poniéndose a la cabeza en un proceso que va a llevar a que las bombas de racimo queden prohibidas a escala internacional".

EE.UU. reducirá su exportación
En virtud de una ley firmada por el presidente estadounidense, Barack Obama, el 11 de marzo, sólo se exportarán aquellas bombas que “tengan una tasa de error inferior al uno por ciento, es decir, que menos de un uno por ciento de sus submuniciones queden sin estallar".

Las bombas de racimo continúan amenazando la vida y la seguridad de cientos de millones personas en países como Laos, Irak, el Líbano, Afganistán, Georgia, Sudán o República Democrática del Congo.

Fuente: Agencias

miércoles, 28 de enero de 2009

Huelga infantil contra la deportación

Cecia Sosa tiene 12 años y es delgadita. Su hermano Ronald, nueve. Los dos están desde ayer en huelga de hambre en Miami como último grito de desesperación ante la inminente deportación de su madre, nicaragüense en situación migratoria ilegal, prevista para hoy mismo. Ambos son estadounidenses, pero pueden ser el último y desgarrado ejemplo de los muchos niños y jóvenes que sufren el tremendo trance de tener que separarse de sus padres. De verlos regresar a su país de origen porque les ha sido imposible conseguir la legalización en el lugar donde sus hijos han nacido.

El pasado fin de semana, la Fraternidad Americana, una activa organización de defensa de los inmigrantes, presentó ante la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos una demanda colectiva en nombre de 600 niños para exigir al nuevo Gobierno de Barack Obama el respeto de los derechos de los niños nacidos en el país y cuyos padres han sido deportados o están en vías de serlo por las autoridades de inmigración.

Durante la Administración de George W. Bush se presentó otra demanda que pedía la suspensión temporal de las deportaciones, pero fue rechazada. Ahora, según Alfonso Oviedo, el abogado que redactó la nueva demanda, se pide a la Corte Suprema un “mandato extraordinario” que permita a los tribunales federales aceptarla. Nora Sándigo, directora ejecutiva de la Fraternidad Americana, también escribió al presidente Obama para que ayude a “los millones de niños que se encuentran en esta situación”. “No estamos en su contra”, ha dicho repetidamente. “Esta demanda es para que pueda usar su autoridad y emitir una orden ejecutiva para suspender las deportaciones si es aprobada. Los niños siguen sufriendo al ser separados de sus padres y como ciudadanos estadounidenses tienen derecho a una vida plena y sana junto a su familia en este país. La deportación de uno de sus padres o de los dos tiene consecuencias negativas irreversibles”.

El Congreso derogó en 1996 una disposición legal según la cual los padres de niños nacidos en Estados Unidos incluso podían recibir ayuda mientras su situación legal se encontraba bajo el epígrafe de “suspensión de deportación”. Cecia no para de llorar. “Es muy difícil vivir sin mi mamá”, dice. Fue detenida el pasado 19 de diciembre y sólo podía visitarla cada domingo en el centro de Pompano Beach, unos 60 kilómetros al norte de Miami. Su hermano Ronald ya lo avisó el viernes: “No vamos a comer”. Fue ya muy duro para ellos tener que pasar separados las Navidades. Desde el lunes no van a la escuela y no comen. Cecia y Ronald son ahora la punta del iceberg del gravísimo problema migratorio que sufre Estados Unidos. Multitud de casos y dramas familiares se han repetido en los últimos años siempre a la espera de una reforma migratoria que no llega, pero parece obligada.

Dramas
En la misma presentación de la demanda, en la sede de la Fraternidad la semana pasada, había jóvenes que ya han pasado por el drama: Michel y Ashley Guerra, de 14 y 12 años, se han tenido que ir a vivir a casa de su abuela, porque su madre, sola, no podía mantener la suya tras ser deportado su marido a Guatemala. Viven más el problema económico. Katherine Ramírez, de 13 años, en cambio, sufre especialmente la separación de su madre, deportada en 2007 a Colombia. La espada de Damocles de la deportación también puede caer en cualquier momento sobre su padre, otro indocumentado.

En los dos últimos años, dos casos han sido especialmente sonados en Miami, porque afectaron a universitarios ya integrados, aunque no nacidos en Estados Unidos. En 2007, los hermanos Álex y Juan Gómez, de 20 y 18 años, consiguieron al menos el permiso para terminar sus estudios este año. Pero sus padres y su abuela, ya con 85, fueron montados en un avión hacia Bogotá. Llevaban 17 años ilegalmente en el país. En 2008, de nada sirvieron las protestas de sus compañeras de universidad. Liliana, de 19 años, y sus padres fueron enviados a Lima. Llevaban 13 años.

Publicado en el diario El País
Autor: Juan José Fernández