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jueves, 29 de marzo de 2012

La ONU pide ayuda urgente para salvar de la muerte a más de un millón de niños del Sahel

La ONU ha alertado hoy de que el mundo tiene "una carrera contrarreloj" para evitar una catástrofe en la región del Sahel, donde la crisis humanitaria empeora "a un ritmo alarmante" y ha exhortado a la comunidad internacional a "acelerar el ritmo" de las ayudas a esa zona del continente africano. "Estamos ante una carrera contrarreloj y contra algunas de las condiciones climatológicas más severas del planeta", ha señalado el director de operaciones la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), John Gig, en un comunicado al concluir una misión a Níger, Burkina Faso y Mauritania.

Según Gig, la situación humanitaria en toda la región sigue deteriorándose a un ritmo preocupante "pese a la rápida reacción de los Gobiernos y las agencias de ayuda internacionales", por lo que ha pedido que se redoblen los esfuerzos desde todos los frentes, ya que se trata de "un asunto de vida o muerte para millones de personas". "Es una crisis atroz por su escala y por el grado de sufrimiento humano, y empeorará a menos que los planes de reacción reciban los fondos adecuados", ha añadido el experto humanitario, que calcula en más de 15 millones de personas las afectadas directamente por la grave situación.

Gig ha asegurado que en la región hay más de un millón de niños bajo la amenaza de sufrir "malnutrición severa", y que la crisis se debe al impacto de la extrema sequía que sufre la zona, "sumada al conflicto y la inseguridad" que también afecta a la región. Ha indicado que 100.000 refugiados de Malí buscan en estos momentos refugio en los países vecinos tras el golpe de Estado en su país, mientras que decenas de miles de trabajadores han regresado ya a la zona procedentes de Libia y Costa de Marfil, quienes han puesto fin a las remesas de dinero y han llevado al "colapso" los sistemas de atención de muchas comunidades pobres.

Durante su misión, el experto de la OCHA participó en una reunión con distintos embajadores internacionales, a quienes agradeció las donaciones entregadas hasta el momento por sus países, pero subrayó que los planes de acción sólo cuentan hasta el momento con el 40% de los fondos necesarios. 

Fuente: EFE
Foto: AFP

martes, 27 de marzo de 2012

Nadar entre cocodrilos para tener derecho a una pensión

Cobrar la pensión puede que sea complicado en un futuro en Europa pero probablemente no lo será tanto como en KwaNogawu, un pueblo de la región sudafricana de KwaZulu-Natal, donde las pensionistas -mujeres ya de avanzada edad y con una vista escasa en muchos casos- tienen que cruzar cada mes un río repleto de cocodrilos y con una corriente que ha ahogado ya a varias personas del pueblo. Ése es el caso de Khethile Kubheka, una anciana de 80 años que se levanta a las cinco de la mañana y se prepara una vez al mes para ir a cobrar su único sustento. 

Se juntan grupos de hasta cinco mujeres que se ayudan unas a otras para solventar las fuertes corrientes y el ataque de cocodrilos. "Es mejor morir por la mordedura de un cocodrilo que morir de hambre sin cobrar nuestra pensión", dice Kubheka. "Acabamos de enterrar a la hija de una vecina que se ahogó arrastrada por las aguas. Conozco mucha gente que ha muerto al cruzar este caudal. Sin embargo, no me asusta mucho, quizá sea un designio de Dios que tengamos que morir así", concluye la anciana.

Otras mujeres, por su parte, precisan: "Ya tenemos experiencia e intentamos elegir zonas en las que no haya animales, pero no tenemos ninguna certeza de dónde están cuando atravesamos las aguas", resaltan. Generalmente, cruzar el río, que tiene una anchura media de 100 metros, les lleva cerca de media hora. Tampoco termina ahí su calvario, luego les quedan dos horas de caminata hasta la oficina donde se pagan las pensiones, según publica el periódico Times.

La realidad es que las aguas y los cocodrilos han acabado ya con la vida de niños y mayores en un poblado sin infraestructuras en el que llevan años instando al Gobierno a que les construya un puente. "La gente está cansada ya de pedir lo mismo durante años. Desde que soy niña hemos exigido un puente con el que cruzar las aguas. Esperábamos que cuando el Gobierno cayera en las manos de Jacob Zuma [actual presidente] nos lo harían, pero tampoco ha sido así", dice otra mujer de avanzada edad, Bayekile Mthonti. 

Los más pequeños corren también peligro. Muchos han quedado huérfanos y sus tutores tienen que cobrar las ayudas que el Gobierno da por orfandad. El recorrido es el mismo que el de las pensiones. En muchos casos, si son bebés, cruzan las aguas sobre la espalda de sus cuidadores y acaban siendo arrastrados por un golpe de agua corriente abajo. La vida de este pequeño pueblo de KwaZulu-Natal se debate entre morir de hambre y seguro en casa o arriesgarse a ser devorado por los cocodrilos y sus profundas aguas.

Publicado en el diario El Mundo
Autor: Javier Brandoli

Dar a luz en el infierno

Las habitaciones del báratro están sucias. Las cortinas, si las hay, acumulan la mugre de meses sin limpiar. La parturienta tiene que tumbarse sobre una cama desvencijada cuyas sábanas, si las tienen, conservan la suciedad y las lágrimas de las que han pasado antes. Las cochambrosas paredes, si existen, no protegen a la paciente, sino que la encierran en una prisión en la que no se sabe qué puede ocurrir. Tal vez ignoren sus ruegos, entre gritos de dolor, por alguna medicina que alivie su sufrimiento. Puede que sea peor. Quizá la sometan a la mutilación genital femenina sin su consentimiento.

Todo esto en un hospital, elija el lector uno de tantos en Kenia. Puede que se encuentre algo así. A no ser que disponga de una cartera con muchos billetes dentro y tenga la habilidad de repartirlos entre la gente adecuada -sin quedarse corto en cuanto a generosidad se refiere-, existe la posibilidad de que el infierno sea su destino. Así es como testigos relatan la situación a la organización internacional de investigaciones Population Council, que está elaborando un informe acerca de este drama. "Habíamos oído muchas historias, anécdotas acerca de las condiciones a las que se ven sometidas las mujeres en hospitales y clínicas.   

 Sólo el 43% de las embarazadas acude a hospitales para dar a luz en Kenia y tiene que haber alguna otra razón, además de la pobreza y la falta de acceso. Tiene que haber otro motivo por el que las mujeres son reticentes a ir", afrima Charlotte Warren, una de las personas que está llevando a cabo las pesquisas.

Según sus primeras averiguaciones, gracias al trabajo de campo en 13 hospitales de Kenia, y siempre de acuerdo con los testimonios recogidos, el abuso es algo constante. Se obliga a las embarazadas a desnudarse en público para llevar a cabo los exámenes necesarios. Si tienen Sida o alguna otra enfermedad tienen que explicárselo al médico en una conversación que puede escuchar cualquiera. Sus datos médicos están al alcance del primero que tenga curiosidad.

La cosa va a peor. Se les grita, abronca, amenaza con retirarles servicios o anunciar públicamente las confidencias, se les insulta o se ríen de ellas. Todo esto a una madre que está desorientada, que tiene que traer una nueva vida al mundo. Un mundo que parece odiarla. Te piden que te quites toda la ropa y caminas totalmente desnuda. Rasgan tu vestimenta. Cuando intentas oponerte es cuando empiezan las palizas", reconoce bajo el anonimato una de las mujeres entrevistadas.

Ante esta situación, sólo hay una manera de enderezar las cosas, el truco más viejo de todos: el soborno. "Pagas a la enfermera unos 200 chelines - alrededor de 2 euros- para que la trate bien. Yo llevé a mi mujer al hospital en moto y, como sabía que no iba a tardar mucho, pagué esa cantidad para que la cuidaran bien", reconoce otro consultado. Aunque el informe del Population Council no está terminado, Warren adelanta a este periódico algunas de las razones por las que los trabajadores de los hospitales se comportan de este modo: "Muchos de las enfermeros están saturados de trabajo. Tienen demasiadas pacientes que atender y tienen que volar de una a otra. Están mal pagados o no reciben nada por las horas extra que hacen", explica.

De hecho, los médicos y enfermeros también tienen algo que decir. Denuncian que su situación es absolutamente precaria. Afirman que no tienen camas, sábanas o sitio suficiente, que las parturientas se amontonan a sus puertas. Incluso justifican las bofetadas. "Algunas enfermeras pegan a las mujeres cuando están dando a luz. Se puede hacer cuando ves que el niño va a morir, se hace para salvarle la vida", afirma uno de los médicos entrevistados. Este averno, que convierte la felicidad en pesadilla no está circunscito a Kenia. "Es un problema global. Estamos llevando a cabo un estudio similar en Tanzania. Ocurre en todos los países del mundo. Es la primera vez que alguien intenta calcular la prevalencia de este asunto", afirma Warren. 

Publicado en el diario El Mundo
Autor: Natxo Marcet Señor
Foto: AFP

La princesa que nunca quiso reinar

Aunque todos la consideraban una princesa, su vida no ha sido un cuento de hadas. Nieta del rey Ahanda Mebart de los boblis, una de las tribus que ocupan el este de Camerún, la historia de Mabel Lauré ha enganchado a miles de lectores de toda España gracias al talento del periodista tinerfeño Enrique Reyes, autor de La princesa que emigró. La novela, de la que ya se prepara una quinta edición, es fiel reflejo de la odisea padecida por la joven africana, que desde hace ocho años reside en la Isla.

http://www.diariodeavisos.com/2012/03/25/actualidad/la-princesa-que-nunca-quiso-reinar/ 

viernes, 23 de marzo de 2012

Protestas por la muerte en EE. UU. de un joven negro desarmado

Las protestas por la libertad sin cargos de un vigilante que confesó haber matado a un joven negro desarmado en Florida ha originado la retirada temporal de la investigación del caso del jefe de la policía local de Sanford, donde tuvieron lugar los hechos. "Mi implicación en este proceso está eclipsando el curso de la investigación. Por ello, creo que debo retirarme temporalmente del caso", ha declarado en una conferencia de prensa, acosado por las críticas, Bill Lee.

Horas antes, centenares de estudiantes de una escuela de las afueras de Miami, donde vivía el menor con su madre, salieron a la calle para protestar porque, 26 días después del suceso, el vigilante sigue en libertad sin cargos. La protesta fue convocada a través de Facebook, red en la que se han creado también varias páginas sobre este caso que son seguidas en su mayoría por jóvenes. Muchos de ellos han cambiado sus fotos del perfil para posar con sudaderas con capucha, a modo de recuerdo de la indumentaria que llevaba Trayvon Martin, de 17 años, cuando murió tiroteado. Recogida de firmas para procesar al homicida
Mientras, sus padres, Tracy Martin y Sybrina Fulton, continúan su campaña de recogida de firmas para pedir a las autoridades federales que se procese al homicida, George Zimmerman, y este jueves tenían previsto reunirse con representantes del Departamento de Justicia de EE.UU.

En los últimos días se han multiplicado en diversas ciudades del país las manifestaciones de quienes consideran injusto que el autor del disparo siga en libertad, así como de quienes ven en este caso un suceso racista. Por esos mismos motivos está prevista a partir de las 19.30 hora local (las 00.30 del viernes, hora peninsular en España) en Sanford, donde las autoridades locales esperan hasta 20.000 personas, algo que sería todo un reto logístico y de seguridad para una localidad de apenas unos 50.000 habitantes. Un tiro en el pecho por actuar "de manera sospechosa".

En esa localidad de las afueras de Orlando (en el centro de Florida) es donde el pasado 26 de febrero Martin recibió un disparo de Zimmerman, de 28 años, origen hispano y residente también en la urbanización donde vive el padre del menor. Martin volvía a casa de su padre tras haber salido a comprar a una tienda cercana y Zimmerman, que vigilaba la comunidad por iniciativa propia, había llamado previamente a la línea de emergencias policiales (911) diciendo que un “negro caminaba con algo en las manos y actuaba de manera sospechosa”. 

Publicado en El Periódico de Catalunya

El Hospital 12 de octubre de Madrid, escuela para médicos africanos

El Hospital 12 de octubre se transforma durante dos dias en un aula de medicina solidaria para 150 residentes y médicos jóvenes. Gracias al III Curso 'Avanzando Juntos', que comenzó ayer y termina hoy, y con el aval de la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia), los alumnos ahondan durante dos días em la formación científica enfocada al trabajo médico en los países en vías de desarrollo. El importe de las matrículas y las aportaciones de los participantes irá destinado a la mejora de dos hospitales africanos en Uganda y Camerún, a través de la colaboración con la ONG África Directo.

El doctor José Manuel Puente Águeda, de la Unidad de Medicina Fetal del Hospital 12 de Octubre, uno de los coordinadores del curso, asegura que "perseguimos dos objetivos: por un lado, exponer las necesidades y proyectos con los que colaboramos y por otro, generar ingresos para poder colaborar a sostenerlos".

Por su parte, Aitor Elustondo Casas, director de la Iniciativa ProUganda de la ONG África Directo, asegura que "el apoyo económico es importante, pero muchísimo más concienciar a la sociedad ante estos problemas. El acercamiento a la realidad africana a través de este curso es una forma de conseguir nuevos cooperantes, que nos regalan su tiempo y conocimiento para ayudar a los más necesitados".

La doctora Marina Pérez Serrano, una de las ginecólogas del hospital 12 de Octubre que fueron voluntarias el pasado año, explica que su labor fue encargarse de la sección de Maternidad del Centro Santa María Soledad, en Bamenda (Camerún). "Durante mi estancia pasaba a diario una consulta ambulatoria de Ginecología; ayudaba a las matronas a atender los partos; indicaba y realizaba cesáreas que surgían. Allí siempre se estaba de guardia, las veinticuatro horas del día".

La doctora cuenta que la experiencia supuso en reto para ella. "Tuve que enfrentarme a patologías totalmente desconocidas para mí, propias de las áreas tropicales. Aprendí a tomar decisiones difíciles con la escasez de medios diagnósticos y terapéuticos que hay en todos los países con recursos limitados". 

Publicado en ElMundo.es
Foto: África Directo

jueves, 22 de marzo de 2012

800 millones de personas en el mundo, todavía sin agua potable

La celebración del Día Mundial del Agua viene acompañada de noticias agridulces. Hace apenas 15 días se hacía público que el Objetivo del Milenio relacionado con el acceso al agua potable se cumplía 3 años antes del plazo marcado. Por otro lado, el último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) revela que 890 millones de personas sufren escasez de agua de forma continua o interrumpida, y más de 1.000 millones no tienen un saneamiento adecuado.

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/03/22/solidaridad/1332409558.html