Estadísticas

Buscar este blog

lunes, 2 de febrero de 2009

El Defensor del Pueblo denuncia a los centros de menores por vulnerar los derechos de los niños

Los centros de protección de menores con trastornos de la conducta y en situación de dificultad social, una suerte de "internados" para chicos con problemas psíquicos, vulneran los derechos fundamentales de los niños a su cargo. Castigos corporales no justificados, maltratos psicológicos, dejarles sin comer, prohibirles asistir a la escuela, humillarles y ridiculizarles son algunas de las cosas que un extenso informe del Defensor del Pueblo, que ha recibido hoy al Congreso, achaca a estos lugares, dependientes de las administraciones públicas pero gestionados por fundaciones privadas.

Uno de los lugares donde se ejemplifican los problemas hallados por el defensor es el centro de Picón de Jarama, en Madrid. Allí se suicidó a principios del pasado diciembre un chico marroquí de 12 años. Poco después, un adolescente intentó hacer lo mismo, aunque en este caso, sin éxito. El centro acumula más de una docena de denuncias aceptadas a trámite en los juzgados. Principalmente, por excesos a la hora de "retener corporalmente" a sus internos.

Este es uno de los muchos "eufemismos pedagógicos" que denuncia el defensor, cuyo informe asegura que estos centros son mucho más duros "que los de reforma". Las "contenciones físicas" según se denuncia no las realizan en todos los casos personas especializadas ni sólo en situaciones muy excepcionales, sino como método de reprender y llegando a causar lesiones físicas a los niños.

Unos eufemismos, "medidas educativas creativas", que encubren prácticas como atar por las muñecas a dos muchachos o castigar en salas de aislamiento "mucho más tiempo del aconsejado" a los menores. Además, según subraya el informe, con una intención no educativa, sino de castigo. También se alude al uso de fármacos sin que quede clara su utilidad y sin un protocolo establecido.

Una larga lista de "problemas" que el informe achaca, entre otras cosas, a la "insuficiente regulación autonómica en la materia" lo que hace que "las entidades gestoras dispongan de una libertad prácticamente total para imponer un régimen disciplinario que puede ser aún más duro que en los de reforma".

Un estudio revela que uno de cada 3 hombres y una de cada 4 mujeres en España desarrollará un cáncer

Uno de cada tres hombres y una de cada cuatro mujeres españolas serán diagnosticados con cáncer a lo largo de su vida, reveló un informe presentado ayer por el presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica, Ramón Colomer. Así, se calcula que en 2008 se habrán detectado 219.000 casos en España, casi 20.000 más que hace dos años. “Cada vez hay más enfermos de cáncer en España, pero la detección es más precoz y la cifra de personas que lo supera va en aumento”, aseguró Colomer durante la presentación del estudio.

En el mismo acto, que sirvió para presentar un canal de televisión por Internet de la asociación, Colomer incidió en que en España hay 800 médicos especializados en oncología, cuando serían necesarios 1.050, por lo que es necesario realizar un esfuerzo por paliar este desfase Además, apuntó que el reto ahora consiste en “acercarse cada vez más al paciente” y hacer tratamientos muy individualizados; “debemos pasar de tratar a poblaciones de enfermos a tratar personas”, dijo. El documento presentado ayer es una recopilación de estudios publicados en el mundo en los últimos años, en especial el Eurocare 4 del Instituto Superior de Sanidad italiano de 2002, y el informe sobre Mortalidad por cáncer y otras causas en España, de 2006, elaborado por el Centro de Epidemiología del Instituto Carlos III.

Se trata, según explicó Colomer, de reunir en un sólo informe los “datos dispersos que ayudan a hacerse una imagen de la situación actual y de cómo va mejorando a lo largo de los años”. Según los datos presentados, de los casos diagnosticados en 2002, el 57% eran hombres, en su mayoría afectados de cáncer de próstata, seguido por pulmón y el colorrectal. En las mujeres el tumor con mayor incidencia fue el de mama, seguido por los ginecológicos y el colorrectal. Cabe destacar que en 2002 hubo 18.817 casos de cáncer de pulmón en hombres y 2.322 en mujeres, un desfase que se explica porque el cáncer aparece unos 30 años después de empezar a fumar, y cada vez afecta a más mujeres.

En cuanto a la supervivencia, los estudios muestran que mientras que en los primeros años de la década de los 90 sobrevivía un 44% de los hombres afectados, en 2000 esa cifra había crecido al 49,5. En el caso de las mujeres, la supervivencia pasó del 56,4% al 59% a principios de la década de 2000.

Fuente: EFE

De 'niños-cayuco' a grandes supervivientes

Mientras el Gobierno central y el autonómico no parecen ponerse de acuerdo sobre la acogida de los menores extranjeros no acompañados que llegan al Archipiélago y el Ejecutivo canario pide urgentemente amparo para los más de 1.200 niños que se hayan acogidos en los centros de Canarias, Omar, Boujema, Abdelghani, Mía y Yassin contemplan desde Fuerteventura como la problemática parece no tener fin.

Llegaron a la isla siendo menores y tras su paso por un centro de acogida consiguieron trabajo. Coinciden en haber sido afortunados dentro del drama de la inmigración. En Casillas del Ángel, un pueblo en el centro de Fuerteventura que no supera los mil habitantes, vive Omar con su pareja, Yoana, una joven que conoció al llegar y con la que ha podido formar una familia. Arribó a Fuerteventura en 1996 con sólo 14 años. Este marroquí, procedente de la población de Beni Mellal en la región de Tadla Azidal, fue de los primeros menores no acompañados que llegaron a las islas.

«Uno de mis hermanos, que vivía en El Aaiún, le comentó a mis padres la posibilidad de que alguno de nosotros fuéramos a trabajar a España. Mi madre decidió que fuera yo, aunque era uno de los más pequeños, ya que mi otro hermano tenía que quedarse ayudándolos en las tareas agrícolas», recuerda Omar. Tras salir de Boujdour en una pequeña embarcación con siete personas más a bordo, llegó a Jandía. «Era el único menor que venía en la patera y el segundo niño que llegaba a Fuerteventura no acompañado, el resto eran adultos y por ser el más pequeño recibí, en todo momento, un trato diferenciado por parte de la Guardia Civil», apunta. «En África, me dijeron que trabajaría desde que llegara aquí, pero cuando vi que todo era distinto a como me lo habían pintado me desilusioné», añade.

La llegada de pateras con menores a mediados de los noventa sorprendió a las autoridades locales, que se vieron obligadas a acogerlos en el único recurso de protección con el que contaba la isla en ese momento, ubicado en Casillas del Ángel y que también acogía a menores nacionales con una medida de protección. Omar mantiene gratos recuerdos de esta casa de acogida. «Vivíamos 15 chicos y un matrimonio que nos trataba como a hijos». Tras permanecer dos años en Fuerteventura, lo trasladaron a un centro de Gran Canaria con más chicos extranjeros. «Pero allí todo fue diferente».

Los acuerdos alcanzados hace unas semanas entre el Gobierno canario y Baleares por el que 40 menores serán acogidos en hogares del archipiélago balear, es recibido con acierto por parte de Omar. «Yo he estado en un hogar de acogida y en un centro para menores extranjeros y en un lugar con tanta gente es imposible la integración». Tras realizar varios cursos de formación y trabajar en empresa como electricista, ahora trabaja en una de materiales de construcción. «En España, nos dan comida, alojamiento y la posibilidad de formarnos, así que tenemos que aprovecharlo», aconseja a los jóvenes que llegan ahora a las islas. Ante la pregunta de si volvería a subir a una patera responde que tiene a su hermano más pequeño en Marruecos, «pero yo no lo dejo venir en ningún cayuco», sentencia Omar, mientras espera poder montar un negocio en Marruecos y dar así trabajo a alguno de sus hermanos.

Malas interpretaciones
La investigación llevada a cabo por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón en una vivienda de la capital grancanaria, tras haber arrestado a varios paquistaníes en Barcelona que, supuestamente, financiaban actuaciones terroristas ha hecho que la comunidad musulmana en Canarias salga al paso y deje claro que no todos son iguales. «En todas las tierras hay plantas buenas y malas. Hay personas radicales que malinterpretan el Corán, pero en el libro no se dice que hay que matar a nadie», comenta Boujema que asegura ser muy creyente. Él llegó a Fuerteventura en 1999 en una patera en la que también viajaban otros cuatro menores.

«En verano, iba a la playa y ayudaba a los pescadores a limpiar las barquillas. Allí, empecé a tener contacto con gente que quería venirse a España. Había reunido dinero durante el curso para comprar libros y ropa, pero decidí gastarlo en pagar el viaje», apunta Boujema. «Mis padres no se enteraron que me venía hasta que llegué aquí», agrega. Tras llegar a Fuerteventura permaneció una semana en Cruz Roja a la espera de que el centro de menores, antiguo Hotel Fuerteventura, se descongestionara. En él permaneció dos años y medio. «Tuve buenas y malas experiencias. No estaba acostumbrado a estar alejado de la familia y sólo podía comunicarme con ellos a través de cartas porque en aquel tiempo no había teléfono en Cabo Boujdour». Boujema agradece a los majoreros haberlo ayudado a integrarse. «Tuve la oportunidad de conocer a una familia con la que pasaba los fines de semana y fueron quienes me enseñaron a hablar español».

Boujema ahora tiene 25 años, comparte piso con otro joven marroquí. Su jornada comienza desde temprano en un restaurante en el que trabaja desde hace siete años. Algunas noches las dedica a la Cruz Roja donde presta servicios como cuidador y conserje. «Empecé en la misma situación en la que están ahora los chicos que acuden a la ONG y eso me animó a trabajar aquí. Tienen que integrarse, pero que no olviden sus raíces».

De Benin a Fuerteventura
Con varios golpes de estado, elecciones fraudulentas, una población que supera los 138 millones de habitantes y donde la esperanza de vida es de 47 años, Nigeria, el país más poblado del continente africano, lucha por sobrevivir. Mía es una de esas nigerianas que a diario intenta salir adelante. En 2002 con 17 años se trasladó de Benin, en Nigeria hasta Marruecos. Embarazada de dos meses cogió una patera que le traería hasta Fuerteventura. Tras día y medio en el mar, llegó a la isla. «Sabía que aquí tenía que buscarme la vida y empecé a limpiar casas, hacer trenzas, planchar ropa...hasta que conseguí papeles y un contrato de trabajo como asistenta de hogar».

Asegura haberlo pasado muy mal en el cayuco por lo que no permitió que su hermana mayor viniera a Canarias hasta que pudiera hacerlo en avión. Ahora, Mía se siente orgullosa de tener una hija nacida en Fuerteventura. «Tengo gente negra que me quiere, pero también muchos blancos que en España han sido mi familia», comenta. En 2005, Fuerteventura se encontraba desbordada ante el fenómeno migratorio. Las pateras llegaban casi a diario y Cabildo y ONGs eran incapaces de afrontar el problema. El traslado de menores al centro de Llanos Pelados, alojados en barracones prefabricados, a escasos cien metros de un vertedero y próximos a una granja de cerdos hizo que la Comisión de Derechos Humanos del Consejo de Europa pidiera el cierre inmediato del centro de menores.

Abdelghani y Yassin fueron dos de los jóvenes que padecieron ese particular calvario, donde podían estar hasta dos días sin agua corriente. Pero para Abdelghani el calvario no comenzó en Los Llanos Pelados, sino tras salir de Dajla y permanecer 72 horas en alta mar hasta que un barco los encontró y avisó a Salvamento Marítimo. «Si llego a saber que lo paso tan mal no hubiera venido», asegura Abdelghani. A pesar de que centenares de patrones han sido juzgados y permanecen en cárceles canarias condenados por violar los derechos de los ciudadanos extranjeros, varias ONGs e inmigrantes han asegurado que muchos cayucos no los traen patrones, sino los propios tripulantes que saben timonear la embarcación y prestan ese servicio. «En Agadir vivía con mi familia, pero había que buscar un futuro por lo que nos juntamos un grupo de jóvenes, que habíamos trabajado como pescadores y nos íbamos turnando a la hora de llevar la patera. No teníamos ningún patrón».

Los años en el centro los aprovechó para formarse y tras hacer cursos de cocina, panadería y pastelería consiguió quedarse en la empresa donde realizaba prácticas. Ahora, al salir de trabajar no duda en jugar un partido de fútbol en la céntrica plaza de La Paz en la capital de la isla. Allí, salen al campo de fútbol a diario, senegaleses, gambianos, marroquíes, saharauis y voluntarios de Cruz Roja. Yassin fue de los que junto con Abdelghani y el resto de los jóvenes que se alojaban en Llanos Pelados no dudaron en presentarse en las dependencias del Cabildo de Fuerteventura y pedir a la anterior consejera de Asuntos Sociales, Natividad Cano, un centro que reuniera unas mínimas condiciones. Finalmente, pudieron ser trasladados a una vivienda en Playa Blanca.

Yassin siguió la moda imperante en África en esos momentos, donde la mayoría de los jóvenes deciden venirse a probar suerte a Europa. «Mi padre trabajaba en El Aaiún. Fui a pasar una temporada con él y allí conocí a chicos que hablaban de venirse a trabajar aquí. Me vine un poco por capricho y por imitar lo que hacían mis amigos», comenta. «Con 14 años salí del Aaiún sin saber nadar», ahora, paradójicamente, trabaja como socorrista acuático en Puerto del Rosario. Para Yasssin la salida del centro no la recuerda con especial felicidad. «El día que salí de la casa de acogida, pasé la noche en la vivienda de un amigo y al día siguiente vine a la Cruz Roja», recuerda. Su experiencia en el centro de Los Llanos Pelados no fue de lo más agradable. «Había buenos cuidadores, pero también algunos que no estaban acostumbrados a trabajar con nosotros y nos dispensaban un trato un tanto agresivo. Necesitábamos cariño y no siempre lo encontrábamos». Lamenta que aún haya gente que tenga miedo acercárseles «incluso me han insultado».

Fuerteventura, la primera puerta hacia Europa
El fenómeno migratorio en Canarias tiene como primer escenario Fuerteventura. A ella, llegó en 1994 una embarcación con dos pescadores saharauis. Recibidos por vecinos y flashes de cámaras, nadie presagiaba que se abría una nueva puerta a la inmigración clandestina. A pesar de que los primeros menores llegaron en 1996 no será hasta tres años después cuando se intensifique la llegada de jóvenes extranjeros no acompañados a la isla. En 1999 se inicia el Programa de Acogida Inmediata para Menores Extranjeros (PAIME), gestionado por la Consejería de Asuntos Sociales del Cabildo de Fuerteventura. Un año después. la gestión pasa a ser indirecta, siendo gestionada por diferentes empresas y ONGs. En noviembre de 2005 la gestión pasa a manos de la asociación Mundo Nuevo. Tras varios intentos por alojar a los jóvenes en el antiguo Hotel Fuerteventura, la residencia de Tefía y Los Llanos Pelados, los menores son traslados a una vivienda tipo dúplex en Playa Blanca. En la actualidad, el PAIME cuenta con dos Centros de Acogida de Menores Extranjeros (CAMES) con capacidad para 24 personas

Publicado en el diario ABC
Autor: Eloy Vera

domingo, 1 de febrero de 2009

Va de cine: 'En la ciudad de Sylvia'

Incomprendido o detestado por la crítica y el espectador habitual del cine comercial, José Luis Guerín se mueve en la frontera del cine de autor, un cine eminentemente estético, y con el arte, el teatro, el cine clásico o la música como referentes. Con En la ciudad de Sylvia, Guerín construye un poema urbano, versificado en las calles de Estrasburgo, con una rima recurrente, las mujeres de la capital alsaciana, y entre ellas el personaje que interpreta Pilar López de Ayala.

En la presentación del filme en Barcelona, tras su participación en el concurso de la Muestra de Venecia, Guerín ha dicho hoy que la cinta, como todos sus proyectos, "surgió de la yuxtaposición de un rostro y de un paisaje". El rostro no era otro que el de Pilar López de Ayala. "Deseaba filmar a Pilar", comenta el director, quien ha recordado que desde pequeño, cuando comenzó a filmar a los 13 años, ya sentía atracción como observador de actrices como Claudia Cardinale o Lilian Gish, a las que conocía incluso antes de saber qué directores había detrás de las cámaras que las filmaban.

En esta ocasión, el germen del filme fue "un deseo muy lúdico por filmar a Pilar y unas enormes ganas de reivindicar en el cine algo tan natural como la sencillez", declara un Guerín contrariado por la profusión de "tantas tramas y subtramas en las películas actuales y esa obligación a dar tantas explicaciones".

Según el director de Innisfree, su intención primera era "hacer una película sumamente sencilla, que más que en el argumento, se edificara sobre el matiz, el detalle, casi minimizando la trama". Sin apenas diálogo, el filme es un juego de miradas, de observación, incluso de voyeurismo bienintencionado por parte del protagonista, interpretado por Xavier Lafitte, que explora la ciudad en busca de un fantasmagórico objeto del deseo, la Sylvia a que alude el título.

Puedes ver el trailer en:
http://es.youtube.com/watch?v=ae6bKdDhfqI

Llegan al puerto de Las Palmas las 68 personas rescatadas por el 'Esperanza del Mar' de un cayuco a punto de hundirse

El buque Esperanza del Mar ha atracado a las 14.00 horas de hoy en el puerto de La Luz, en Las Palmas de Gran Canaria, con los 68 inmigrantes que rescataron en alta mar la tarde del viernes después de que la embarcación en la que viajaban se estuviese hundiendo, según informaron a Europa Press fuentes de la Delegación del Gobierno en Canarias. Entre los ocupantes de la barcaza clandestina había cuatro mujeres y tres posibles menores de edad.

Asimismo, entre los 68 inmigrantes que han llegado a Las Palmas de Gran Canaria a bordo del Esperanza del Mar se encuentran cuatro mujeres y dos "posibles" menores, aunque "todos en buen estado de salud", ya que no se ha registrado ninguna incidencia después de que pasaran un día en el buque hospital de Salvamento Marítimo. La Policía Nacional se hizo cargo ahora de los inmigrantes que llegaron a tierra.

Fuente: Europa Press

Foto: Ángel Medina (EFE)

Lampedusa vive el mayor desembarco de inmigrantes de su historia: una barcaza con unas 300 personas a bordo

Una barcaza con unos 300 indocumentados llegó esta mañana a la costa sureste de Malta, entre los municipios de Marsaxlokk y Birzebbuga, lo que supone el mayor desembarco de inmigrantes de los últimos años en el país, informa el diario local Times of Malta. Los inmigrantes, todos procedentes de África, desembarcaron alrededor de las 05.30 GMT al sureste de la mayor de las islas que componen este país insular en medio del Mediterráneo, y varios habitantes de la zona advirtieron de su presencia a las autoridades locales.

La Policía estableció un pasillo para llevar a los indocumentados hasta los autobuses que los transportaron a centros de detención de la isla, momento que puede verse en un vídeo que el Times of Malta ha colgado en su página web. Esta llegada de indocumentados es la mayor de los últimos años.

El pasado mes de diciembre las autoridades maltesas tuvieron que rescatar a 139 y 161 inmigrantes que se dirigían en sendas barcazas a sus costas. El fenómeno de la inmigración ilegal en esta zona del Mediterráneo se ha intensificado desde finales de diciembre, cuando la cercana isla italiana de Lampedusa, un poco más al sur que Malta, recibió un auténtico aluvión de más de un millar de indocumentados en sus costas.

Apenas unas horas después, la Guardia Costera italiana interceptaba otra barcaza con 226 inmigrantes, entre ellos 28 mujeres, que pretendían alcanzar la costa de Sicilia. Los tripulantes de la embarcación, que se encuentran en buen estado de salud, han sido avistados a varias millas de la costa de la localidad de Portopalo, en el extremo sur de la isla de Sicilia, y rápidamente han sido socorridos ante las malas condiciones marítimas de la zona por el temporal de lluvia y nieve que azota Italia.

Fuente: EFE

Foto: AP

Puedes ver el video en:
http://www.timesofmalta.com/articles/view/20090201/local

Parejas con fecha de caducidad

Hola, soy española, tengo 19 años y busco chico para matrimonio de conveniencia". "Yo soy del norte de Marruecos; pago 8.000 euros. Espero tu respuesta". Así de simple empieza lo que, apenas unas semanas después, puede convertirse en uno de los cientos de los llamados matrimonios blancos o de conveniencia que han sido detectados en los últimos años en nuestro país. El procedimiento es sencillo, y ha encontrado en Internet el vehículo más rápido y cómodo para propagarse. Frente a este fraude ideológico, desde marzo de 2006 la Brigada Local de Extranjería y Documentación de la Comisaría Tenerife Sur, en colaboración con los juzgados de paz de Guía de Isora, Santiago del Teide y Adeje, puso en marcha un protocolo de actuación e investigación interinstitucional que ha permitido descubrir más de una treintena de estas relaciones. Su éxito ha hecho que provincias como Guadalajara y Murcia lo hayan reproducido, e incluso ha motivado que se estudie la modificación de la Ley de Extranjería y del Código Civil para hacer más punitivos estos enlaces.

Los llamados matrimonios blancos es un fenómeno muy común en los países y zonas sometidas a una fuerte inmigración, como es el caso de Canarias. Estas uniones no buscan contraer matrimonio entre un nacional y un extranjero, sino que pretenden, bajo el ropaje de esta institución y generalmente previo pago, que un foráneo se aproveche de las ventajas del matrimonio a los efectos de regularizar su estancia en el país o de obtener de forma más fácil la nacionalidad del que aparecerá formalmente como su cónyuge.

Según explica a este periódico Jorge Vargas, responsable del Registro Civil de Guía de Isora (Tenerife), "a principios del año 2006 empezamos a notar un aumento de matrimonios entre personas de distintas nacionalidades, sobre todo marroquíes, nigerianos y venezolanos, con naturales de municipios del sur de la Isla. Además, se produjo una denuncia por motivos sentimentales en Guía de Isora, en la que un amigo de una pareja de recién casados afirmaba que el matrimonio era ficticio y que ni siquiera vivían juntos. Este caso dio pie a una investigación que, como resultado, provocó la expulsión de uno de los cónyuges. A partir de ahí" -continúa Jorge Vargas- "se nos ocurrió organizar unas jornadas de trabajo y elaborar un protocolo de actuación para abordar este problema". En él empezaron a actuar de manera cohesionada los propios jueces de paz, junto con los responsables del Registro Civil de Arona, la Brigada de Extranjería del Cuerpo Nacional de Policía de Las Américas, fiscales de la Isla, el juez decano de Arona (Nelson Díaz), miembros de la Guardia Civil y policías locales. Asegura Jorge Vargas que "además, siempre tuvimos el apoyo de la viceconsejera de Justicia, Carolina Déniz, y del subdelegado del Gobierno, José Antonio Batista".

Se trataba de relaciones ciertamente peculiares, parejas con mucha diferencia de edad -hasta 25 años-, de distinta nacionalidad y que, en escasos días de diferencia, se empadronaban en pequeños municipios de Tenerife e inmediatamente presentaban el expediente para contraer matrimonio. "Muchas veces estas relaciones pueden ser hasta cierto punto comprensibles, debido al aumento de la población inmigrante que ha habido en esta zona los últimos años, y eso también genera cierta confusión y más dificultades a la hora de determinar si un matrimonio es o no de conveniencia", recalca el juez de paz de Guía de Isora.

Tras los buenos resultados obtenidos por este referido protocolo interinstitucional, el Gobierno canario pretende exportar el modelo a las islas de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, cuyo volumen migratorio es incluso superior al que se registra en la provincia de Santa Cruz de Tenerife.

Cifras

Y es que las bodas blancas se han convertido en una peligrosa moda en nuestro país. Durante 2008, las fiscalías españolas paralizaron más de un millar de enlaces por resultar sospechosos de tratarse de maniobras para obtener la nacionalidad. Un total de 1.016 parejas recurrieron la decisión de la Fiscalía de negarles la autorización o inscripción de su matrimonio. De ellos, 577 ya se han desestimado, con lo que esos matrimonios han sido paralizados y prosigue su investigación. Según la Dirección General de Registros y Notarías, hay más casos, pero los interesados no presentan recurso, con lo que no se contabilizan.

Por su parte, el Instituto Nacional de Estadística calcula que en la actualidad en España hay más de 16.000 inmigrantes casados con un cónyuge español, que no conviven con su pareja. "Es una realidad que no para de aumentar", confirma Jesús Nieto, jefe del Grupo de Investigación Especial de Extranjería y Documentación (GIE) de la Comisaría Tenerife Sur. No en vano, el pasado año se celebraron en España más de 30.000 matrimonios en los que al menos uno de los cónyuges era extranjero. El 43,5% de estos enlaces se realizó entre varones españoles y mujeres extranjeras y un 30% entre mujeres nacionales y hombres foráneos. De ellos, cerca de 700 fueron recurridos y unos 500 paralizados por la Justicia, al levantar sospechas de que no respondían a sentimientos sinceros. "Este asunto se aborda desde un punto de vista penal, porque se trata de una falsedad documental de naturaleza ideológica. Los contrayentes carecen del interés de formar un núcleo familiar", asegura Jesús Nieto quien, no obstante, reconoce que la tarea de detección no siempre es difícil. "A veces los cónyuges se denuncian entre ellos, y también nos hemos encontrado matrimonios que están empadronados en el mismo domicilio".

La pareja llega al juzgado con dos testigos, y se somete una audiencia reservada. Se les hace un cuestionario para ver si realmente se conocen, algo que también deben certificar los testigos. La picaresca, sin embargo, provoca que unos y otros se pasen las preguntas, aunque los funcionarios las cambien. "Vienen con todo aprendidos y aleccionados", denota el jefe del GIE de Tenerife Sur.

El precio por uno de estos matrimonios blancos oscila entre los 5.000 y los 15.000 euros. De ese dinero, los que se prestan a la boda reciben en torno a 5.000; los testigos del evento, unos 300; y el resto va a manos de la organización. La red se encarga de todo: desde hacer las gestiones necesarias hasta acompañar a la futura pareja al juzgado o facilitarles los testigos. También les recuerdan que deben ir bien vestidos y que los anillos sean de su talla.

Y como en los registros civiles se investiga a conciencia a las parejas mixtas, las redes instruyen a los contrayentes dándoles información sobre dónde pasaron unas supuestas vacaciones, dónde viven los padres respectivos, cuándo se dieron el primer beso o si su pareja tiene algún tatuaje. Al año o los dos -como máximo-, les consiguen el divorcio, por el que cobran aparte. La feliz pareja ya puede rehacer su vida.

Un negocio lucrativo vinculado a mafias y grupos que operan por toda España

Algunas de estas bodas de conveniencia se celebran incluso sin que uno de los contrayentes lo sepa. Las redes usurpan a veces la identidad de un ciudadano español tras obtener su documentación tras una pérdida o un robo. Los afectados sólo se enteran cuando meses después reciben una carta de su supuesto marido o mujer extranjero agradeciéndoles el favor hecho para solucionar su situación de irregularidad. Según expone Jesús Nieto, "hasta hace poco estos enlaces se realizaban con total impunidad". Con la reforma del Código Civil y la Ley de Extranjería se van a establecer multas de hasta 100.000 euros. "Una vez que se ratifiquen estas reformas, la gente tendrá más cortapisas a la hora de llevarlos a cabo, y también nosotros tendremos un arma legal para poder luchar contra este fraude", incide el oficial de Extranjería. En Canarias estas actuaciones suelen estar vinculadas a mafias y grupos organizados. En menor medida, estos enlaces fraudulentos están relacionados con organizaciones que se dedican a la trata de blancas, que usan esta práctica como elemento accesorio. "Se obliga a mujeres a casarse con españoles para licitar su estancia en nuestro país. Suelen ser personas obligadas a ejercer la prostitución, lo que dificulta aún más las labores de detección", concluye Jesús Nieto.