Estadísticas

Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Asia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Asia. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de mayo de 2013

Asia recibió 260.000 millones de dólares de sus emigrantes en 2012

Unos 60 millones de emigrantes de Asia enviaron a sus países de procedencia cerca de 258.000 millones de dólares durante 2012, según un informe divulgado hoy en Bangkok al inicio del Foro Mundial de las Remesas de Naciones Unidas. Según el documento, titulado 'Enviando dinero a casa en Asia', unos 70 millones de familias asiáticas o uno de cada diez hogares dependen de este envío de divisas desde el extranjero para comprar comida y ropa y vivir bajo un techo. Las remesas a Asia representaron el año pasado el 63% de total de dinero enviado a países en desarrollo por trabajadores emigrantes. En total los inmigrantes de todo el mundo enviaron el año pasado 410.000 millones de dólares a sus respectivos países, de los que 72.000 millones fueron a América Latina y unos 60.000 millones a África.

En Bangkok, políticos, representantes del sector privado y líderes comunales debatirán sobre las políticas internacionales, las comisiones en el envío de las remesas y el impacto de este dinero en el desarrollo de los países, durante la cita de tres días organizada por el Fondo Internacional para el Desarrollo de la Agricultura (FIDA) y el Banco Mundial (BM). "Las remesas suponen un salvavidas para los trabajadores emigrantes y sus familias. Reducir los gastos de envío a un 5% supondrá a las familias unos ingresos de 8.700 millones más cada año", indicó Janamitra Devan, vicepresidente para la financiación y desarrollo del sector privado del Grupo Banco Mundial. Según el BM, en el primer trimestre de 2013 el coste de envío fue de un promedio en todo el mundo del 9%, lejos del 5% de 2009 fijado como objetivo para el 2014 por el G-8 y el G-20.

lunes, 29 de abril de 2013

La ‘Disneylandia de Oriente’ donde nadie sabe qué es la crisis

¿Qué tienen en común Buda, Jesucristo, Mahoma, Pericles, Lenin o Víctor Hugo? A priori, y con suerte, el mismo trozo de estantería en alguna biblioteca. Sin embargo, en el singular panteón Cao Dai, todos ellos son ‘santos’, y como tales son venerados desde hace un siglo por el caodismo, una religión sincrética que sólo en Vietnam reúne a más de cuatro millones de fieles. Uno de ellos es Rasy Sok, un joven de 28 años que vive con su mujer y sus dos hijas en Ho Chi Minh, la antigua Saigón. Para él, la crisis, los recortes, la prima de riesgo o Bankia dejarían de tener sentido si la gente aplicara los conceptos que promulgó Ngo Van Chieu, un funcionario de la isla vietnamita de Pho Quoc. De tradición budista, Ngo sufrió en 1926 una revelación durante una sesión de espiritismo, de un espíritu que aseguraba ser el Emperador de Jade (Cao Dai en vietnamita, aunque la traducción literal es Ser Supremo, el ojo que todo lo ve). Su mensaje le incitó a formular una doctrina en la que todas las religiones y creencias tenían cabida.

http://www.diariodeavisos.com/disneylandia-oriente-donde-nadie-sabe-que-es-crisis/

lunes, 22 de abril de 2013

Los custodios del cielo

Herat, oeste de Afganistán. Miembros del contingente español desplazado hasta la zona reciben el aviso de que un grupo de no combatientes se encuentra en peligro, por lo que se precisa la evacuación de los mismos a la mayor brevedad posible. La intervención se encomienda al Batallón de Helicópteros de Maniobra (Bhelma) VI, en una operación que denominan NEO. Hasta el lugar se desplazarán tres de sus aparatos, uno de los cuales servirá para trasladar al personal civil. Buena parte de la acción se desarrollará de noche y en una zona de máximo riesgo, por lo que los pilotos deberán sobrevolar la zona a oscuras y con la única ayuda de unas gafas de visión nocturna, lo que pondrá a prueba la pericia de uno de los batallones con más experiencia de los que conforman la Aspfor XXXIII desplegada en el país asiático.

http://www.diariodeavisos.com/custodios-del-cielo/ 

lunes, 15 de abril de 2013

El Circo del Sol de los pobres

No hay tigres, ni leones; tampoco elefantes, osos, ni domadores. Pero nada de eso importa cuando se encienden los focos del pequeño teatro y el presentador anuncia en inglés que la sesión va a comenzar. “Pasen y vean. Bienvenidos al mayor espectáculo del mundo: el circo”. Bajo la carpa, una veintena de turistas esperan ansiosos para ver aquello de lo que les hablaron al llegar a Battambang, la ciudad bañada por el Tonlé Sap que late en el corazón de Camboya. En la grada, Patricia y Sara, cooperantes españolas que acaban de terminar una maratoniana jornada de templos y pagodas. “Nos han hablado muy bien de este espectáculo, propio de otro país”, afirman. La música cesa, la luz se atenúa y cuatro jóvenes aparecen en escena dando volteretas imposibles. Son el primer número de la media docena que ha preparado la ONG Phare Ponleu Selpak –la alegría del arte- (PPS), cuya representación circense es ya uno de los atractivos más singulares del sudeste asiático.

http://www.diariodeavisos.com/circo-del-sol-pobres/ 

lunes, 8 de abril de 2013

Vírgenes mancilladas

Lin todavía no ha cumplido los 17 años, pero desde hace dos se pasea cada noche por algunos de los bares más frecuentados del Riverside de Phnom Penh, la capital de Camboya. Su familia, que tuvo que dejar el pequeño pueblo donde vivían por culpa de las nacionalizaciones del suelo, necesita ingresos para salir adelante. Por eso, cuando cierra el mercado donde su madre y sus hermanos venden fruta, Lin se pone uno de los dos vestidos que tiene, se pinta los labios y sale en busca de algún turista sin escrúpulos al que sacarle unos cuantos dólares. Junto a dos amigas, y bajo la supervisión de un proxeneta de escasas luces, la adolescente camboyana cruza miradas y busca conversación en occidentales maduros que no hacen demasiadas preguntas.

http://www.diariodeavisos.com/virgenes-mancilladas/ 

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Un investigador de Cambridge demuestra que los gitanos europeos provienen de los 'intocables' de la India

Desde hace ya bastante tiempo existe la creencia de que los gitanos europeos tienen sus orígenes en la India, antendiendo a la procedencia de alguna de las palabras que utilizan, y a algunos de sus rasgos etnicos, aunque estas afirmaciones hasta ahora no tenían demasiada base científica. Es ahora cuando un estudio liderado por el Doctor Toomas Kivisild, de la Universidad de Cambridge, y en el que participan académicos procedentes tanto de la India como de Estonia, ha confirmado estas sospechas, e incluso llega a situar el origen de esta etnia en el subcontinente indio, y en concreto apunta a la casta de los intocables.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores han contado con la colaboración de un grupo de científicos del centro Hyderabad para biología celular y molecular, con expertos procedentes de Estonia y Suiza, que se encargaron de comparar más de 10.000 muestras tomadas en miembros de 214 etnias diferentes. El estudio, publicado recientemente en la revista Nature, examinó los cromosomas y muestras de ADN para comparar las firmas genéticas de hombres romaníes europeos con los de miles de indios de todo el subcontinente.

Todas estas muestras fueron comparadas hasta delimitar un tipo de cromosoma originario de Asia del Sur y conocido como haplogrupo H1a1a-M82 que relacionaría a esta casta de ciudadanos procedentes de la India con la etnia gitana presente en Europa. El estudio, que fue publicado este mes en la revista Nature, examinó los cromosomas Y en muestras de ADN para comparar las firmas genéticas de hombres romaníes europeos con los de miles de indios de todo el subcontinente.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

El comercio justo se mantiene fuerte pese a la crisis

La facturación de productos de Comercio Justo en nuestro país ha ascendido a 26 millones de euros en este último año, lo que supone un 16,8% más que en 2010. Esta es la luz que arroja el informe 'El Comercio Justo en España 2011. Comercio y Desarrollo'. Sin embargo, una sombra se desprende de los datos: la crisis se está cebando con la artesanía de los productores de América Latina, Asia y África. "Lo tienen muy mal. Las opciones de reciclado en su actividad son casi nulas. Son comunidades donde la artesanía era el último clavo ardiendo al que agarrarse", lamenta Juan José Martínez, vicepresidente de la Coordinadora Estatal del Comercio Justo.

La alimentación sigue siendo el motor de este sistema comercial alternativo que apuesta por salarios más justo e igualdad de oportunidades. Sus ventas representan el 88% del total, y reflejan una subida del 27% durante el 2011. "El café sigue siendo el producto estrella: está detrás de la mitad de las compras ya sea en grano, molido o en tazas de café en la hostelería. Le siguen los dulces, que han incrementado sus ventas en un 77% el último año", añade Juan José. La crueldad del mercado ha tenido su impacto más fuerte en las artesanías, que han descendido un 16%. Actualmente, representan una décima parte de los ingresos del sector. Únicamente, los textiles han subido sus ventas. "La crisis de la artesanía es general en toda España. Engancha un círculo vicioso. Son productos que solemos destinar a hacer regalos, y cada vez se opta menos por ellos, porque tampoco presentan mucha innovación.

lunes, 9 de julio de 2012

Las cooperativas, una oportunidad de desarrollo para los países pobres

Cada 7 de julio se celebra el Día Internacional de las Cooperativas, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Una fecha que conmemora la labor de las cooperativas como factor de desarrollo económico y social de un país. El sector cuenta con 800 millones de miembros distribuidos en más de 100 países, y genera alrededor de 100 millones de empleos, según cálculos de la ONG Codespa, quien destaca especialmente el ejemplo de Vietnam, uno de los países más pobres del mundo. "En Vietnam, las cooperativas desempeñan un papel fundamental para su desarrollo. Se trata uno de los países más poblados del planeta, y el 80% de la población trabaja en la agricultura (principalmente en el cultivo del arroz)". "Las cooperativas", explican, "representan el 16% del PIB nacional, y hay alrededor de 18.000 en todo el país".

sábado, 7 de abril de 2012

"La identificación genética será clave en las causas de niños robados en España"

Profesor de Medicina Legal, forense, director del Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Granada y del Centro Andaluz de Genómica y profesor de la División de Entrenamiento Internacional del FBI, José Antonio Lorente Acosta es uno de los mayores expertos mundiales en identificación genética. No en vano, su proyecto DNA-PROKIDS ha permitido la localización de 590 menores secuestrados y ha logrado evitar más de 250 adopciones ilegales.

http://www.diariodeavisos.com/2012/04/06/actualidad/jose-antonio-lorente-la-identificacion-genetica-sera-clave-en-las-causas-de-ninos-robados-en-espana/

lunes, 27 de febrero de 2012

'Camas calientes', explotación bajo las sábanas

Lo que para la mayoría solo supone un elemento más del mobiliario cotidiano, para otros es un auténtico tesoro, un bien tan preciado por el que hay pagar diariamente. Es el caso de las denominadas camas calientes, lechos en los que cohabitan distintas personas a lo largo de una jornada. Y es que el alto precio de los pisos, las mafias y la situación ilegal de miles de inmigrantes ha provocado que en muchas zonas de Canarias proliferen los alquileres de habitaciones en casas compartidas y los jergones utilizados por distintas personas. Esta aberrante situación, similar a la que hace unos años se daba en las Islas con los llamados pisos-patera, se ha vuelto ahora casi exclusiva de la comunidad asiática del Archipiélago.

http://www.diariodeavisos.com/2012/02/25/actualidad/camas-calientes-explotacion-bajo-las-sabanas/ 

jueves, 27 de octubre de 2011

Prometo volver

Nunca es un buen momento para escribir un final, pero acaba siendo algo inevitable. Durante días traté de sentarme delante del ordenador, con las maletas aún por deshacer, pero me fue imposible concentrarme. Luego, ya con la ropa en el armario y la mochila en el trastero, hice varios intentos más, pero todos fueron en vano. Ahora, por miedo a que la conciencia se rebelase, he decidido luchar contra mis sentimientos y poner el obligado epílogo a aquella historia que empezó hace ya más de 9 meses.

Surgió por casualidad, casi sin quererlo, en contra de los tópicos y las rutinas, en contra de una vida de la que no éramos partícipes. Poco a poco, la empresa se fue llenando de fechas y cifras, pero también de miedos, reproches y celos. No fue fácil explicarlo, especialmente a aquellos que nunca quisieron entenderlo. Pero nos bastó el apoyo de unos pocos locos, para convencer a una ingente cantidad de cuerdos. Finalmente, llegó el ansiado momento, un día en el calendario que vivimos con ilusión y nervios. Y allá en el aeropuerto, entre deseos y recuerdos, decidimos dejar de pensar, disfrutar y ser los protagonistas de nuestro evento. Y fueron pasando las horas, los días y los sueños, la mayoría se hizo realidad, y todos se convirtieron en recuerdos. Hasta ahora, hasta este mismo momento, en que llegó el tiempo de ponerle su merecido final a una experiencia digna de versos.

No será, sin embargo, un final al uso, ni habrá demasiados créditos. Será, más bien, un punto y seguido, un 'continuará' que se hará presente en una segunda parte, otro guión y otros cuentos. También habrá dedicatoria y agradecimientos, tantos como personas y lugares hemos visitado, en etapas agotadoras, decenas de jornadas de sol, lluvia y viento.

Y por miedo a olvidarme de algo o de alguien, será un final abierto, en el que caben muchas más cosas que las que portamos en aquel equipaje. Éste tendrá su merecido descanso hasta dentro de un tiempo, el necesario para preparar un nuevo y ambicioso proyecto. En él habrá otra vez aduanas, visados, aviones y gente, mucha gente en los aeropuertos. Porque sólo así podremos decir que pasamos por la vida sin dejar la vida pasar. Porque sólo así encontraremos nuestra verdadera patria, el lugar donde nacen los sueños, aquellos que un día nos llevaron tan lejos, aquellos que haremos realidad cuando menos lo esperemos.

Pd: Este post pone el punto y seguido a aquel cuaderno de viaje que se inició en el mes de marzo. Gracias a todos aquellos que lo siguieron con la misma ilusión que yo le ponía a todas aquellas páginas.







domingo, 23 de octubre de 2011

“No saldremos de la crisis ni habrá abundancia hasta dentro de 20 años”

Desarrollado en China hace más de 15 siglos, el feng shui es un sistema ancestral de estética que pretende utilizar las leyes del Cielo (astronomía) y la Tierra (geografía) para ayudar a mejorar la vida recibiendo energía positivo. Se trata de una disciplina reconocida ampliamente como una pseudociencia, que en zonas como Hong Kong, Taiwán y Malasia es prácticamente una cuestión de estado. En España, aún está por descubrir, hasta el punto de que hace apenas un mes veía la luz el primer calendario de feng shui traducido al español. Su autora es la tinerfeña Concepción Gálvez, una técnica sanitaria que lleva más de seis años estudiando esta compleja parte de la filosofía oriental.

http://www.diariodeavisos.com/2011/10/22/actualidad/%e2%80%9cno-saldremos-de-la-crisis-ni-habra-abundancia-hasta-dentro-de-20-anos%e2%80%9d




lunes, 13 de junio de 2011

Ruidos

A medida que uno se va adentrando en el corazón de Asia, se da cuenta de que el tiempo tiene un valor muy diferente al que se le da en otras partes del mundo. No en vano, la mayor parte de la población no entiende de horarios, y las jornadas se desarrollan entre la salida y la puesta de sol.

Este particular concepto del reloj hace que la calle no sea un mero lugar de tránsito, sino que se convierte en centro neurálgico y hogar de cientos de miles de personas. Éstas, sin más preocupación que escapar del hambre y la miseria, dedican su vida a la ardua tarea de sobrevivir, sin más leyes ni normas que las que impone el clima o el propio cuerpo.

Todo este bullicio constante puede llegar a convertirse, para un viajero accidental como yo, en una auténtica pesadilla si no toman las precauciones adecuadas. Pero aún tomándolas (en mi caso un antifaz), en urbes como Phnom Penh el silencio es un ideal utópico imposible de alcanzar, porque siempre hay alguien en algún sitio dispuesto a hacer ruido.

Entre los soniquetes que quedarán para siempre en mi memoria, mi preferido es el del patito de goma o bocina gaseosa con la que se anuncia el encargado local del reciclaje. Éste, con un carrito desvencijado como único compañero de viaje, transita por toda la ciudad a la caza de botes de plástico y latas de aluminio con los que ganarse algunos –muy pocos- dólares.

Junto a él, los vendedores de pan, frutas y comidas de dudosa procedencia son los más singulares y, por qué no decirlo, los más molestos. Con grabaciones ‘eléctricas’ que martillean los tímpanos, se lanzan en tropel a la calle a eso de las 5 de la mañana, y nunca cierran el chiringuito antes de las 10 de la noche, cuando los últimos obreros de la construcción ponen el punto y final a sus delirantes jornadas laborales. Éstas tampoco entienden de horarios en los mercados de la city, cuyos inquilinos ven la vida pasar sin más horizonte que el día siguiente.

Pero si hablamos de estridencias, sin duda en mi caso los reyes del estrépito son mis adorables vecinos. Casados desde hace medio siglo y jubilados desde hace otro medio (sí, lo sé, soy un exagerado), el tiempo para ellos lo marca su cadena preferida de televisión. Así, desde que empiezan y hasta que terminan sus programas favoritos apenas se les ve el pelo por el corredor que compartimos en nuestra vivienda refugio de Phnom Penh.

Sin embargo, cuando los créditos anuncian el desenlace de la película o el informativo toca a su fin, estos singulares discípulos de Buda comienzan un frenético trajín que acompañan de vociferantes diálogos de imposible traducción. Éstos pueden tener lugar en cualquier momento del día, aunque son más habituales entre las 6 y las 7 de la mañana, a la hora de la siesta y los fines de semana, cuando llegan de visita los parientes del pueblo.

Y es que estoy convencido de que en Asia se inventó aquello de que “a quien madruga, Dios le ayuda”, porque aquí no hay quien duerma a partir de ciertas horas. Por eso, apelando también al tópico, no queda más remedio que unirse al enemigo y acostarse temprano, porque con los primeros rayos de sol algo o alguien te hará saltar de la cama y tendrás que despedirte de Morfeo hasta que el ruido se calme y te empuje de nuevo hacia las sábanas.





jueves, 26 de mayo de 2011

Tuk-tuk, sir?


Lo que en Europa puede parecer algo muy simple, como es desplazarse a pie o en transporte público por cualquier pueblo o ciudad, en Asia se convierte, por momentos, en una auténtica hazaña. Especialmente complicado es pasear por calles y avenidas, donde las aceras brillan por su ausencia y el calor y la humedad te convierten en un verdadero despojo en poco más de diez minutos.

Por ello, y aunque uno tarde en resistirse y pretenda llegar caminando a todos los destinos turísticos que marca la Lonely Planet (la Biblia del viajero), al final hay que claudicar y unirse al enemigo. Éste, en el caso de Camboya, viaja en tuk-tuk, una especie de remolque tirado por una moto que opera prácticamente como un autobús local de baja tecnología y aire acondicionado natural (CO2 y otras sustancias nocivas).

Aunque empezó siendo el único medio barato capaz de transportar mercancías de las zonas rurales a la ciudad, el auge del turismo (“un gran invento”, que diría Paco Martínez Soria) los convirtió en países como Camboya en el equivalente al taxi. Hasta tal punto que en el reino de los templos de Angkor los primeros taxis, como los conocemos en el Viejo Continente, llegaron hace poco más de 6 meses.

Con las hordas de turistas aterrizando en los aeropuertos, también llegó el negociete para los tuktukeros (palabra ésta inventada por los expatriados españoles), que no dudan en inflar los precios de las carreras según la hora o el día, o directamente según les apetezca. De este modo, es posible que una misma distancia a recorrer pueda costar dos o tres dólares más sólo con media hora de diferencia. Sería como la bajada de bandera nocturna, pero sin bandera ni nocturnidad (pero sí alevosía), porque aquí no hay ni GPS ni ‘radio tuk-tuk’ que controle el tinglado. Se impone, por tanto, el famoso regateo, el mismo que hay que usar a diario para comprar el pan, comer cangrejo o hacer una excursión.

Y es que en esto de los precios no hay patrones ni estándares que valgan. La única consigna es que el vendedor siempre debe salir ganando. Sin pasarse, claro, pero que note que hay algo de beneficio en el tema. Para nosotros, hijos del euro, este particular no supone un gran esfuerzo, especialmente si se trata de almorzar por dos duros o comprarte un modelito plagiado de ‘Gucci’ por el precio que te costaría en España entrar en el cine.

Pasear en tuk-tuk (hay una versión ecológica con bici en lugar de moto llamada kang) suele ser algo más que un viaje cualquiera. Excluyendo una excursión en autobús por el interior del país, que es más alucinante que buscar el templo perdido de Indiana Jones, los trayectos tuktukerianos (denominación inventada sobre la marcha por mí) son un desafío a prueba de normas y convicciones. Empezando por el tipo de gasolina, aceite y agua que utilizan, a medio camino entre un Fórmula Uno y un camping-gas. Luego está el tema de los papeles, más complicado de explicar que una conferencia de Punset.

Ello por no hablar del desafío que para la lógica racional supone que alguien te ofrezca montar en un tuk-tuk justo cuando te acabas de bajar de uno o cuando acabas de decirle que “no” a otro. Por último, pero no menos importante, está el ya conocido tráfico asiático, lunático y exasperante, donde siempre prima aquella famosa consigna de “maricón el último”.

En cualquier caso, y después de dos semanas de montar en estas curiosas carretas rocieras a motor, tengo claro que son el mejor modo de moverte por el país, siempre y cuando tu culo pueda aguantar baches como abismos y logres refrenar las continuas ganas de liarte a palos con alguien que continuamente, noche y día, te espeta sin cesar ni sentido: tuk-tuk, sir?







miércoles, 11 de mayo de 2011

Arena y sol

A poco más de una hora en barco de la camaleónica Bali se esconden tres minúsculas islas coralinas cuyas playas de arena blanca y aguas cristalinas contemplan el reflejo caleidoscópico que producen los peces de colores. Son las Gili, pequeños paraísos asequibles para todos los bolsillos ubicados en la costa noroeste de Lombok.

Antiguo refugio de pescadores y turistas asiáticos, en los últimos años estos tres islotes han tratado de aguantar estoicamente las arremetidas de la explotación y el desarrollo urbanístico. Éste, por el momento, sólo ha logrado ganar la batalla en Gili Trawangan, donde hay villas y resorts en los que pasar la noche puede llegar a costar más de 150 euros.

Enfrente, Gili Meno rezuma aún ese sabor tradicional que hoy día es complicado encontrar en Indonesia. Con poco más de 300 habitantes y sólo media docena de warungs (que vienen a ser como los guachinches tinerfeños), llegar hasta ella implica cierto espíritu de Robinson Crusoe, al menos en lo que a playas solitarias se refiere.

Esa misma sensación, pero con la certeza que da el saber que uno está cerca de tierra firme, es la que ofrece Gili Air, la más recomendable de las tres. Plagada de cocoteros y de ambiente sosegado, mejor visitarla fuera de los meses de verano, cuando la apertura de sus bares de temporada hace que pierda su distintivo carácter rural. Éste se refleja fundamentalmente en sus singulares cidomos, una especie de carreta rociera de escasa capacidad que se emplea como taxi y vehículo de transporte en estas ínsulas.

Sí, han oído bien. Aunque no lo crean, todavía hay lugares en el mundo donde están prohibidas las máquinas a motor, que en las Gili han cedido su espacio a las bicicletas y los ponys. Ello, y la posibilidad de consumir cierto tipo de drogas sin miedo a ser detenido, es lo que ha convertido a Trawangan en uno de los destinos más visitados de Indonesia. Sus playas, sus aguas color turquesa y su amplia oferta de ocio (buceo, snorkeling, pesca…), la sitúan cerca de Bali en cuanto a afluencia de turistas por metro cuadrado.

Al más puro estilo ibicenco, sus cafés chill out, sus refrescantes cócteles a pie de playa y sus puestas de sol, encandilan por igual a hippies y pijos, que conviven armónicamente junto a buscavidas locales y vendedores de humo. Éstos aparecen en cualquier momento y lugar a la caza de algún turista despistado al que colarle desde un alojamiento barato y cochambroso a una excursión exclusiva para ver los dragones de Komodo. Todo vale con tal de sacar algunas rupias con las que comprar el último modelo de móvil o unas gafas de Giorgio Armani.

Y si surgen conflictos, tampoco habrá policía para resolverlos, porque aquí cualquier enfrentamiento lo aplaca el kepala desa (jefe del pueblo), la única autoridad a la que se respeta en las Gili. Con todo, en estas islas la vida se vive tan lentamente que nadie tiene el ánimo ni las ganas necesarias como para crear problemas. Porque coges tanto sol y bebes tantos zumos de frutas que te tomas el presente y, sobre todo, el futuro, sin sobresaltos. Lástima que, como en el cine, siempre se enciende la luz al final de la película, que esta vez para nosotros duró poco más de 48 horas. Aun así, continuará…





jueves, 5 de mayo de 2011

“Déjate fluir”

Si no hubiera sido por ellos quizá ahora todavía estaríamos en el aeropuerto de Denpasar tratando de buscar el hostal en el que nos estamos quedando. Por eso, y por otras muchas razones que no viene al caso contar en este post, para nosotros son desde ahora y para siempre nuestros padres balineses.

Para ellos esta isla no tiene secretos, porque hace ya 25 años desde que la pisaron por primera vez. De aquel lugar mágico e inhóspito, según reconocen, queda muy poco, aunque siempre será mejor que aquella otra isla en la que nacieron. Y es que sus vidas bien podrían dar para un libro entero, porque desde que se conocieron allá por los 60 han ido escribiendo capítulos a cual más apasionante. Su devenir, sin embargo, no ha sido fácil, sobre todo porque decidieron romper con las reglas en una época en la que nadie cuestionaba el sistema, con el único objetivo de ser felices.

Pero a fe que lo consiguieron, y ahora la mayoría de sus amigos reconocen que sus locuras eran en realidad proyectos muy cuerdos propios de dos personas hechas a sí mismas. Así lo entendieron en Holanda, Dinamarca, Inglaterra y ahora Bali, el penúltimo destino de estos dos seres increíbles que amenazan con seguir dando mucha guerra.

“Todo es cuestión de dejarse fluir y convertirte en protagonista y no mero espectador de la película de tu existencia”, me dijo uno de ellos a los dos días de conocernos. “Porque no se trata de ver la vida pasar, sino de meterte dentro y disponer de ella”, continuó explicándome mientras bromeaba en indonesio con una vendedora de fruta del mercado.

“Lo que ha de suceder, sucederá, y basta con esperar a que las cosas vayan transcurriendo como deben hacerlo”. “Todo es cuestión de energía, del sentimiento primigenio que perdimos cuando nos hicimos seres racionales”. Dicho así, parece muy fácil. Lo realmente complicado es llevarlo a la práctica. Ellos lo hicieron, dejaron que la vida fuera fluyendo, y no les fue nada mal. Con trabajo e ilusión consiguieron hacerse un hueco en la compleja sociedad asiática, llena de tabúes y trabas para todo aquel que llega de fuera. Ahora, desde dentro, no sólo en Bali les respetan, también en su Tenerife natal, al que vuelven de vez en cuando para ver en lo que se ha convertido y comerse unas piñas de millo.

Hasta en esto fueron unos adelantados a su tiempo, porque eran y siguen siendo vegetarianos, no sólo ellos, también sus hijos, a los que inculcaron unos valores que muchos cuestionan y muy pocos comprenden. Ello explica una relación basada en la confianza y el respeto mutuo, una complicidad de la que nosotros sólo pudimos disfrutar durante unos días. Porque, como en todo este viaje, nos faltó tiempo para aprender algo más de estos dos hippies de convicción, dos grandes con todas las letras que tienen nombres y apellidos.

Gracias Tomás, gracias Zamora (todavía hoy sigo sin saber tu nombre de pila). Seguiremos intentando fluir, por lo menos el resto de este viaje.



domingo, 27 de marzo de 2011

Mujeres, hindúes y asiáticos

Al igual que ocurre en la mayor parte de países del mundo (son contadas las excepciones), las mujeres superan en proporción al número de hombres (más o menos, tres a uno). En Nueva Zelanda, por supuesto, esta premisa no es una excepción, aunque con un matiz más que destacable. La sociedad kiwi se siente orgullosa, y con razón, de ser el primer país del mundo que abrió el voto a las féminas, allá por el año 1893, que se dice pronto. Ello ha conferido a sus mujeres una distinción que ya quisieran para ellas muchas primeras damas europeas. De hecho, la imagen de Kate Sheppard, la heroína del movimiento sufragista femenino incluso aparece en el billete de 10 dólares neozelandeses (que vienen a ser como 6 euros).

El protagonismo de las chicas va más allá, ya que en varios periodos legislativos en las dos últimas décadas todos los puestos constitucionales clave estuvieron ocupados por mujeres, incluidos los de primer ministro, fiscal general del Estado y hasta reina maorí, la mundialmente conocida (en su casa a la hora de cenar, claro) Te Arikinui Dame, que gobernó durante 40 años el trono Kingitanga, que no es una marca de braguitas, sino la denominación del movimiento nacional maorí.

La curiosa hegemonía femenina en tierras neozelandesas podría quedarse aquí, que no es poco. Sin embargo, hay un dato que puede ser todavía más significativo. Mucho antes de que Zapatero se inventara el departamento de Igualdad, los kiwis ya tenían su Ministerio de Asuntos de Mujeres, quien por ejemplo puso en marcha un periodo de maternidad pagada de hasta 6 meses de duración.

Por todo ello, y en recuerdo a aquellas heroínas que ganaron para las generaciones futuras su derecho al voto, la ciudad de Auckland les dedicó en 1993 una bonita plazoleta (cuyo nombre no recuerdo) en pleno centro de la ciudad (junto a la New Gallery y la Universidad), donde curiosamente se reúnen cientos de jóvenes universitarias que aspiran a seguir impulsando el papel de las mujeres en Nueva Zelanda.

Muchas de éstas son segundas y terceras generaciones de hindúes y asiáticas neozelandesas, fundamentalmente chinas y tailandesas. Y es que Auckland lleva a gala ser la ciudad más multicultural de toda Oceanía, ya que cerca del 40% de su población no es nativa. Quizá por ello resulta curioso ver a maoríes de 100 kilos comiendo comida china o a kiwis pelirrojos comprando verduras en un comercio de bengalíes. Es lo que tiene la globalización, la famosa ‘aldea global’ de la que hablaba McLuhan.

Lo de los chinos (porque para mí todos los asiáticos son chinos, que para eso son los más numerosos) es realmente singular en Nueva Zelanda, y no es por exagerar. Lo mismo te los encuentras vendiéndote pan (muy buenos los bocadillos de Ellerslie Highway) que cortándote el pelo. Y de los restaurantes ya ni hablamos, porque se cuentan por miles en todo el país. Sí, digo bien, por todo el país, porque después de cuatro horas de coche (conduciendo asustado por la izquierda, como ya saben); después de subir y bajar valles y montañas y atravesar hasta un fiordo, en una aldea con menos vida que Córdoba un 3 de agosto a las 4 de la tarde, puedes comprarte unos calcetines o lavar tu ropa en tiendas regentadas por asiáticos.

Lo de los hindúes, en cambio, va más en consonancia con sus tradicionales castas. Así, en Auckland, por ejemplo, no hay término medio. O te encuentras dos ‘hijas de Calcuta’ (por poner algún sitio) monísimas de la muerte manejando su ipad, o le pides al frutero que te pese los plátanos (bueno, bananas, que aquí aún no han llegado los canarios). Ricos o de clase obrera; con casas de millones de euros o hacinados en un pisito de 40 metros. Es lo que tiene el haber nacido en el sitio adecuado. Aunque, con certeza, creo que Dios envió hasta aquí a gente tan variopinta por miedo a repetir viaje hasta un lugar donde había perdido su mechero.

Pd: Nunca olvides traer la Lonely Planet a un país como éste, y procura tener amigos que ya lo visitaron. Gracias Carlos, Krista, José Raúl y Silvia.









domingo, 20 de marzo de 2011

Rumbo a un sueño: Una primera reflexión

Comienza la aventura. A pocas horas de embarcar rumbo a Nueva Zelanda (vía Londres, Bangkok y Sydney), por fin he decidido y he podido empezar este cuaderno de viaje. Atrás quedan meses de preparativos, semanas de nervios, días de frenética actividad y mucha, mucha ilusión. Dicen que la fortuna hay que buscarla, y en eso estamos Olivia, mi fiel compañera, y yo. Cansados de rutinas, de hastío, de miedos y ansiedad, hemos cogido la mochila con la esperanza de vivir una experiencia inolvidable.

Cuando menos, será algo que podamos contar a nuestros hijos. A ellos les explicaremos que un día, en plena crisis, desafíamos al desánimo y viajamos en el tiempo para reencarnarnos en colonizadores. Y qué mejor lugar para partir de cero que las Antípodas, un lugar mágico donde los sueños pueden hacerse realidad. Hasta allí llegaron hace siglos muchos jóvenes como nosotros, que dejaron atrás todo lo que tenían con la certeza de que estaban haciendo algo grande. Y a fe que lo lograron.

Nosotros no somos tan ambiciosos, porque nos basta con desafiarnos a nosotros mismos y demostrarnos que fuimos capaces. No fue una decisión fácil, o sí. Para la mayoría somos dos locos que están cometiendo un disparate. Y quizá llevan razón, porque en cierta forma sólo la locura permite ahondar en lo mejor y lo peor de uno, para encontrarse con el tiempo y el espacio perdido en la inmensidad del día a día.

Nuestra ruta tiene destinos fijados, organizados y concretos, pero también tiene las puertas abiertas de par de en par. Sydney, Bali, Hong Kong y Camboya aparecen en el horizonte, con toda su magia y su crudeza. El mundo es mucho más grande de lo que imaginamos, y quizá si ponemos nuestros problemas en el gran bazar del planeta, quizá no tengan tanto valor como pensamos. Culturas, pueblos y personas pasaron y seguirán pasando, y sólo unos pocos consiguieron ser recordados más allá de las décadas.

Para empezar, me voy despidiendo. Con la promesa de relatar en primera persona todo este disparate que promete ser apasionante. Habrá datos, anécdotas, historias, reflexiones y, como al inicio de este post y de esta aventura, ilusión, mucha ilusión.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Los pantalones vaqueros 'gastados', una moda que puede costar la vida a los trabajadores

Durante más de cuatro años, el turco Abdulhalim Demir trabajó con un chorro de arena a presión para hacer que los pantalones jeans (vaqueros) parecieran más viejos. El look gastado gustaba a los clientes en Europa, pero el pulmón de Demir se vio afectado por el polvo y ahora está gravemente enfermo. "Nos pagaban algo más que el salario mínimo. Y además había lugares para dormir gratis", dice. "Yo vine desde el este de Anatolia a Estambul. Este trabajo atrajo a mucha gente", añade. Cuando entró en el servicio militar, le detectaron una silicosis, que en casos graves puede llevar a la asfixia.

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/11/28/solidaridad/1290953277.html

lunes, 12 de julio de 2010

"Estaría feliz si hay una vacuna del sida en diez años"

Por encima de campañas de prevención y cócteles de retrovirales, la cura del sida pasa por el descubrimiento de una vacuna. En ella está trabajando un equipo de investigadores de Tailandia en colaboración con el Ejército de Estados Unidos. Por primera vez en 27 años de análisis y pruebas, se ve la luz al final del oscuro túnel del VIH.


—¿Han desarrollado ya la primera vacuna contra el sida?
—En julio de 2006 vacunamos a 16.402 voluntarios de entre 18 y 30 años que no estaban infectados en las provincias de Rayong y Chon Buri, que en ese momento tenían la tasa de incidencia más alta de Tailandia. En el mayor experimento hasta la fecha, la mitad fue inoculada con placebo y la otra mitad con la vacuna, que es una combinación del fármaco ALVAC-HIV del laboratorio Aventis Pasteur con el AIDSVAX B/E de Global Solutions para potenciarlo. Al cabo de tres años de seguimientos y análisis, hubo 125 infectados de sida: 71 en el grupo con placebo y 54 en el de la vacuna. Midiendo el número de contagios anuales por cada 100 personas, se trata de una diferencia del 31,2 por ciento, lo que es muy alto en una prueba médica.

http://www.abc.es/20100705/ciencia/estaria-feliz-vacuna-sida-20100705.html