Suecia celebrará el sábado el centenario del nacimiento de Raoul
Wallenberg, salvador de miles de judios de Hungría durante el Holocausto
y que desapareció hace 67 años en misteriosas circunstancias después de
haber sido capturado por los soviéticos. Está previsto que la ceremonia
organizada por la Academia de Raoul Wallenberg se celebre en Sigtuna,
un suburbio de Estocolmo, al acto asistiran la Princesa Heredera
Victoria y el ministro de Educación del país, Jan Björklund.
Nacido cerca de Estocolmo, el 4 de agosto de 1912, en el seno de una
de las familias más ricas de Suecia, Wallenberg, estudió arquitectura
en Estados Unidos, al final de la guerra el joven empresario trabajó en
Ciudad del Cabo y Haifa, y a caballo entre Suecia y Hungría. En junio de 1944 fue el elegido por la Junta de Refugiados de Guerra
para organizar el rescate de los judios de Budapest. Este organismo
creado por el presidente estadounidense Franklin Roosevelt pretendía
salvar a las víctimas civiles de los nazis proporcionándoles documentos
de identidad de los países neutrales como Suiza, Suecia y Turquía.
Raoul
Wallenberg comenzó a trabajar con la delegación sueca en Budapest y
desde la primavera de 1944, comenzaron a emitir 'pasaportes de
seguridad' para judios de Hungría
Cuando él toma su puesto en Budapest en julio de 1944, Wallenberg no
tiene ninguna experiencia diplomática. Su plan era simple: acelerar la
entrega de los 'pasaportes', de hecho, consistían en un pedazo de papel
adornado con tres coronas emblemas del Gobierno de Estocolmo y hacerlos
pasar por ciudadanos de países escandinavos, y alojarlos en los
inmuebles adquiridos en nombre de Suecia. Unas 20.000 personas vivieron
allí. Ingenioso y metódico, el 'héroe sueco' organizó la fuga de más de
100.000 judios gracias a intensas negociaciones con los nazis. Según
algunas estimaciones.
Según varios testimonios, el 17 de enero de 1945 salió de Budapest
hacia Debrecen (al este), donde los soviéticos tenían su sede, escoltado
por oficiales del Ejército Rojo. A partir de ahí, Suecia pierde su
rastro. En marzo de 1947, Estocolmo trata de localizarle de nuevo y las
autoridades soviéticas admitieron que lo mantuvieron retenido aunque sin
especificar el motivo. Es probable que se le acusara de espionaje. Sin
embargo, Estocolmo no hizo nada por la liberación del detenido, hecho
por el que tuvo que disculparse en 2003 con la familia de Wallenberg. "No podemos determinar cuándo Raoul Wallenberg murió. Los rusos
dicen que fue el 17 de julio 1947, pero podría haber vivido más tiempo
ya que los documentos fueron destruidos", asgeuró el embajador Hans
Magnusson, quien presidió un grupo de Suecia y Rusia estudio sobre el
tema.
Fuente y foto: AFP