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jueves, 11 de junio de 2009

Un empresario de Valencia abandona a un inmigrante boliviano que perdió un brazo

"Si te preguntan, comenta que tuviste un accidente, pero no digas nada de la empresa". La advertencia procedía del hijo del jefe de una panificadora en Real de Gandia (Valencia) a uno de sus empleados, el inmigrante boliviano Franns Rilles Melgar Vargas, de 33 años, al que la máquina de amasar acababa de seccionar el brazo izquierdo cuando intentaba recoger un papel que se había caído dentro de la masa. Franns Rilles no tenía papeles ni contrato.

Rápidamente, el hijo del dueño de la empresa le subió a su vehículo para trasladarle al hospital Francesc de Borja de Gandia. Pero no llegó a la puerta. Cuando estaban a unos 200 metros, le obligó a bajarse y fue entonces cuando le advirtió de que no diera detalles de lo sucedido, especialmente de dónde había ocurrido, según denuncian Franns y su familia. “El empresario no tenía permisos, ni licencias, ni hacía contratos”, relataba ayer Silvia, la hermana de Franns. Los empleados trabajaban en condiciones de “explotación pura y dura”, según el responsable de Comisiones Obreras de la comarca, Josep Antoni Carrascosa. Franns Riles estaba empleado de forma irregular, sin cobertura de ningún tipo y trabajaba 12 horas al día por un sueldo que no llegaba a 700 euros al mes, según han denunciado.

Si vinculaban el accidente con su negocio, el empresario tendría problemas. Por eso, además de advertirle a Franns que guardara silencio, los responsables de la empresa tomaron otras medidas. “Limpiaron todo para no dejar restos”, afirma Silvia. Y tiraron el brazo a la basura.

Juan Rovira, responsable de la panificadora familiar, reconoció ayer a El País que se deshicieron de la extremidad amputada: “Mi hijo me dijo que estaba en tan mal estado que lo metieron en bolsas y lo tiraron a la basura”, confirmó. Los hechos sucedieron el 28 de mayo, pero no se conocieron hasta ayer, cuando el diario Levante publicó la denuncia que CC.OO. había presentado por el suceso. El sindicato ha llevado el caso a la fiscalía de salud laboral y a la Inspección de Trabajo. Mientras, Franns Rilles se recupera en una habitación del hospital Virgen del Consuelo de Valencia.

En plena calle, y con el hombro ensangrentado, una persona lo acompañó hasta la sala de urgencias del centro sanitario de Gandia, donde, siguiendo las instrucciones de su jefe, al principio, Franns no aclaró la causa del accidente. Pero no pudo ocultarlo mucho tiempo. Debido a la inconsistencia de su relato, los médicos llamaron a la policía y fue entonces cuando explicó cómo había perdido el brazo y, sobre todo, dónde estaba. Esta información era vital para intentar volver a implantárselo, la primera opción que barajó el equipo sanitario. La Guardia Civil se desplazó hasta el lugar del accidente para recuperarlo. Mientras, se localizó a un cirujano especializado en este tipo de injertos y se condujo al paciente al hospital privado Virgen del Consuelo de Valencia, pero se desechó la idea de reimplantarle el brazo porque cuando encontraron el miembro amputado, vieron que estaba en muy mal estado.

Tanto la hermana de Franns, como CC.OO., están pensando en presentar otra denuncia por denegación de auxilio. La Guardia Civil tomó declaración a los dos empresarios en mayo, y los dejó en libertad. También dio parte al juzgado, aunque ayer aún no había ninguna causa abierta al respecto, según indicaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Valencia a Europa Press.

Juan Rovira, responsable de la empresa, asegura que el trabajador “miente”, que su hijo le trasladó al hospital de Gandia y “le dejó en manos”, asegura, “del personal de urgencias”. Afirma que su hijo sufrió “un ataque de nervios” y tuvo que ser atendido en el mismo centro. El empresario sí admite que Franns “se encontraba en situación ilegal” y sin contrato. Pero niega que percibiera 23 euros al día por jornadas de 12 horas, como denuncia el trabajador. “Cobran entre 900 y 1.000 euros al mes, y las jornadas son de seis a diez horas”, aseguró. Rovira mantiene que Franns “se encontraba ebrio” cuando ocurrió el accidente. Los responsables de la panificadora dicen estar “tranquilos”.

Pocas posibilidades de encontrar más cuerpos del naufragio de la patera en el Estrecho

Los servicios de Salvamento Marítimo y de la Guardia Civil creen que existen ya pocas posibilidades de encontrar nuevos cuerpos del naufragio de una patera en el Estrecho ocurrido el pasado 4 de junio. Las labores de rastreo no han dado resultado positivo, a excepción de la localización, el pasado sábado, de una mujer y una niña de corta edad cuyos cadáveres han recibido sepultura en el cementerio católico de Ceuta.

Los equipos de búsqueda no han localizado los 16 cuerpos que supuestamente faltan por hallar como consecuencia del naufragio ocurrido en la zona, según han informado a Efe fuentes del instituto armado. Salvamento Marítimo en Tarifa (Cádiz), dependiente del Ministerio de Fomento, ha reanudado hoy las labores de rastreo con más medios humanos debido a la incorporación del avión de Salvamento Marítimo Serviola 2 para rastrear la zona comprendida entre Almería, base del avión, y el Estrecho, así como una nueva embarcación de salvamento.

Desde el día del naufragio, un amplio dispositivo de medios marítimos y aéreos rastreó las aguas del Estrecho y parte occidental del mar de Alborán, según ha informado en un comunicado. El Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo en Tarifa continuará emitiendo en los próximos días avisos a los buques que naveguen por la zona por si avistan algún náufrago de la patera. Según las declaraciones de las personas rescatadas en la patera, una neumática de unos seis metros de eslora, viajaban en torno a 40 personas, de las cuales 22 fueron llevadas a tierra.

martes, 9 de junio de 2009

El conflicto de Somalia vuelve a dejar decenas de heridos civiles en el país

Médicos Sin Fronteras (MSF) está tratando a decenas de heridos de guerra tras los enfrentamientos acaecidos el pasado viernes en Webho, ciudad del centro de Somalia. Los pacientes llegaron el viernes por la noche al Istarlin, hospital gestionado por la organización médico humanitaria en Guri El, una pequeña población situada a unos 60 kilómetros al noreste de donde se produjeron los combates.

Tras un primer reconocimiento por parte del personal sanitario de guardia, se identificaron siete pacientes que requerían atención quirúrgica urgente. Seis de ellos fueron tratados en consultas externas y dados de alta inmediatamente después, mientras que el resto fue admitido por fracturas y heridas que no ponían en peligro sus vidas.

Para hacer frente al gran flujo de pacientes que llegaba al hospital, que ya estaba prácticamente lleno debido a una epidemia de sarampión, MSF ha enviado personal adicional y se ha ampliado el número de camas haciendo uso de las habitaciones auxiliares y de los pasillos. El sábado se efectuó una ronda por las salas para asegurar que todos los pacientes que ya estaban bien eran dados de alta.

Se retrasa la campaña contra el sarampión
Desde principios de mayo, MSF ha tratado más de 104 casos de sarampión en el hospital Istarlin y el personal de consultas externas estaba preparando una campaña de vacunación en la zona contra el sarampión. Los preparativos consistían en visitas a una serie de aldeas, algunas a una distancia superior a 50 Km desde Guri El, para buscar más casos e informar a sus habitantes acerca de la campaña que empezará en las próximas semanas.

Sin embargo, debido a una disponibilidad limitada de personal cualificado, los enfermeros y los auxiliares de enfermería responsables de las actividades relativas al sarampión han sido reasignados para atender a los heridos en el hospital. Las actividades móviles se han suspendido temporalmente y el personal de enfermería se encuentra a la espera de que se normalice la situación.

MSF reiniciará las actividades de lucha contra el sarampión en los próximos días. La organización humanitaria ofrece tratamiento médico en nueve regiones del sur y centro de Somalia. Trabaja en el hospital Istarlin de Guri El, en la región de Galgaduud, desde 2006. Médicos Sin Fronteras también gestiona dos puestos de salud en la zona: uno en Dhusa Mareb, la capital de Galgaduud, y el otro en Hinder. En 2008, se realizaron 63.425 consultas en el hospital y en los puestos de salud y se proporcionó tratamiento gratuito a todos los pacientes que lo requirieron. Casi 4.000 personas fueron ingresadas en el hospital.

Foto: Espen Rasmussen

Cruz Roja mantiene su asistencia a la población mutilada a causa de la violencia que sufre Irak

Después de seis años de conflicto en Irak, la brecha entre las necesidades sanitarias y la capacidad de respuesta de las infraesturas de salud sigue aumentando. A la escasez de recursos humanos y materiales en el país se suma además su grave situación económica. Por estos motivos, Cruz Roja Española mantiene una línea de asistencia humanitaria con la población más vulnerable del país a través del suministro periódico de equipos médicos y medicinas, fundamentalmente en las zonas de mayor concentración de desplazados internos.

La Media Luna Roja Iraquí está distribuyendo estos días un nuevo envío de sillas de ruedas y material ortopédico donado por Cruz Roja Española. El reparto de este material se está llevando a cabo en la capital del país, Bagdad, y se ha priorizado a la población infantil de familias con menos recursos. En las próximas semanas se hará extensible la distribución en otras regiones del país.

Las sillas de ruedas que se distribuyen ahora, 1.265, fueron donadas en 2008 por Cruz Roja Española. Desde que estallase el conflicto armado en Irak en marzo de 2003, Cruz Roja Española ha realizado una decena de envíos de ayuda humanitaria, en colaboración con la Media Luna Roja Iraquí, la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, y el Comité Internacional de la Cruz Roja. Gran parte de la ayuda enviada consta de material hospitalario (camas y cunas, equipamiento para curas y quirófano, bisturís), ambulancias, vehículos de transporte, sillas de ruedas y material ortopédico.

La distribución de esta ayuda se canaliza a través de la Media Luna Roja Iraquí, la principal organización humanitaria que sigue operando en todo el país y que cuenta con el trabajo de más de 6.000 voluntarios y voluntarias.

lunes, 8 de junio de 2009

Dos periodistas americanas condenadas a trabajos forzosos por entrar en Corea del Norte

Las dos periodistas norteamericanas detenidas en Corea del Norte por entrada ilegal en el país han sido condenadas a doce años de trabajos forzosos, según recoge este lunes la prensa oficial. Mientras, Pyongyang advierte con tomar "medidas extremas" si hay más sanciones.

"El proceso confirmó el grave crimen que cometieron con la nación coreana al cruzar ilegalmente la frontera', indicó la agencia oficial KCNA, recibida en Seúl. Según KCNA, el tribunal encargado del caso, tras cinco días de proceso "condenó a cada periodista a 12 años de reeducación por el trabajo".

La norteamericana-coreana Euna Lee y la chino-norteamericana Laura Ling, ambas de la televisión californiana Current TV, fueron detenidas el 17 de marzo por haber cometido "actos hostiles", según Pyongyang, y haber penetrado de forma ilegal en el territorio norcoreano.

domingo, 7 de junio de 2009

Un estrecho alfombrado de cadáveres sin nombre

"Si un día pudiéramos desecar el mar entre África y Canarias y entre Marruecos y España nos encontraríamos un suelo plagado de cadáveres". Así se expresaba un teniente de la Guardia Civil que tripulaba una lancha de rescate con base en Canarias hace un par de años durante unos ejercicios en Málaga. Aunque la cifra de inmigrantes irregulares interceptados en patera o en cayuco ha descendido por la doble influencia de la mayor vigilancia marítima y de la ayuda al desarrollo de los países emisores, las tragedias siguen sucediéndose. Las estadísticas oficiales señalan que en aguas españolas se rescataron entre 2004 y junio de 2008, últimos datos disponibles, un total de 180 inmigrantes muertos.

La desaparición el pasado jueves de entre 22 y 40 personas, de origen subsahariano, al volcar la lancha neumática con la que pretendían llegar a Tarifa (Cádiz) desde Tánger (Marruecos), es una de las tragedias más terribles que se han vivido en unas aguas acostumbradas al drama. El naufragio con mayor número de víctimas, ocurrió el 25 de octubre de 2003 frente a las costas de Rota (Cádiz). Un golpe de mar producido por unas condiciones meteorológicas muy adversas hizo volcar la lancha neumática en la que viajaban 50 personas y provocó la muerte de 37 inmigrantes, cuyos cadáveres fueron rescatados durante las dos semanas siguientes. En esa ocasión, los equipos de Salvamento Marítimo tardaron 52 minutos en enviar ayuda a los náufragos, aunque la juez archivó el caso por la posible negligencia. Quien sí fue condenado, a 40 años de prisión, fue el ayudante del patrón de la embarcación, Hamid Echokhch, de nacionalidad marroquí.

La implantación del Servicio Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) en la zona del Estrecho, obligó a los inmigrantes a tomar rutas más largas, y más arriesgadas, para alcanzar España. El pasado julio los 33 exhaustos ocupantes de una patera relataron cómo, tras quedarse sin agua ni comida, tuvieron que arrojar ellos mismos al mar a 15 compañeros de viaje, muchos de ellos bebés, que murieron de sed durante la travesía. Algunas de estas desgracias están teñidas de confusión. En mayo de 2008, los supervivientes de un naufragio frente a las costas de Alhucemas (Marruecos), acusaron a los agentes de la Marina marroquí de acuchillar hasta hundir la zodiac en la que pretendían llegar a Almería. En esa ocasión murieron, según los testigos, un total de 29 inmigrantes subsaharianos.

La llegada de las últimas pateras ha colapsado ya los centros de internamiento de extranjeros, las instalaciones de régimen semicarcelario donde se retiene a los inmigrantes irregulares como paso previo a su devolución a sus países de origen. El CIE de Algeciras, con capacidad para 190 ó 200 personas, cuenta ya con 223 mujeres internas. El de la Isla de Las Palomas, en Tarifa, también está al límite, lo que ha obligado a trasladar al CIE de Málaga a algunos inmigrantes.

Publicado en el diario El País
Autor: F. J. Pérez
Foto: Juan Medina

viernes, 5 de junio de 2009

Desaparecen 10 adultos y 8 bebés al volcar una patera en el Estrecho

La penúltima tragedia de la inmigración clandestina comenzó a las 5.35 del jueves. Todavía de noche cerrada, dos llamadas, una del 112 y otra de un particular desde Sevilla, activaron los servicios de Salvamento Marítimo. Una barca neumática con un número indeterminado de inmigrantes subsaharianos a bordo acababa de zarpar de Tánger (Marruecos), con la intención de cruzar los 14 kilómetros del Estrecho de Gibraltar.

El operativo de rescate se puso en marcha con el mar un poco picado, pero navegable. Tres horas después, a cuatro millas de las costas de Marruecos, casi en el límite de las aguas jurisdiccionales de ese país, un barco de rescate español encontró a los náufragos. Estaban subidos al casco de la lancha, que había volcado. Eran 22: 11 hombres y 11 mujeres, una de ellas embarazada. El embarque en la Salvamar Alkaid, con base en Tarifa, fue ordenado. En unos 10 minutos todos estaban dentro y aparentemente ilesos, pese al frío y a la humedad. Sin embargo, con las primeras preguntas de los rescatadores, la alegría por las vidas salvadas se esfumó.

Los inmigrantes relataron que en la embarcación, una Zodiac BJ 7 de color negro, concebida para 20 pasajeros y 2.400 kilos de carga, viajaban muchas más personas. Unos decían que eran 40, otros 50, algunos elevaban la cifra hasta 62. En lo que todos los extranjeros rescatados coincidían era en que faltaba más de la mitad del pasaje. Entre los desaparecidos figuraban ocho bebés.

Una patrullera de la Guardia Civil, que también había acudido al rescate, otra Salvamar, una embarcación de la Cruz Roja de Tarifa y un helicóptero emprendieron inmediatamente la búsqueda de los desaparecidos. Sobre los mapas, el área del Estrecho parece abarcable para un rescate: su superficie no es excesivamente grande y existen bases en Barbate, Tarifa, Algeciras y Ceuta. Sin embargo, las fuertes corrientes marinas, de hasta 3 millas por hora y generalmente de levante, pueden llevar en poco tiempo un cuerpo hasta el Mar de Alborán, por lo que encontrar los supuestos cadáveres depende sobre todo del azar.

La base de Salvamento Marítimo de Tarifa emitió por radio durante todo el día un "aviso de seguridad" a los navegantes (cada año pasan más de 100.000 barcos por el Estrecho). El mensaje, en inglés y castellano, decía que a 35º54' Norte y 5º44' Oeste había "15 personas perdidas" y pedía a "todos los buques" que "mantengan la vigilancia". Ayer no encontraron a nadie. Hoy se reanudará la búsqueda.

Publicado en el diario El País
Foto: Ideal (Granada)