El este de la República Democrática del Congo (RDC) ha registrado un
"drástico" aumento en el número de asesinatos, secuestros infantiles,
saqueos y violaciones en las regiones de Kivu del Norte y Kivu del Sur.
Todo ello debido al
vacío de poder y la proliferación de grupos armados, según ha alertado
Oxfam. La organización explicó que el país vive una "catástrofe" y varios millones de personas se encuentran ya a merced de las milicias rebeldes. Mientras, el conflicto en el país se dirige hacia "una anarquía generalizada" en la que la población sufre
niveles alarmantes de asesinatos, secuestros y abusos.
"Las organizaciones locales informan de un dramático
ascenso en el número de reclutamiento forzoso de menores,
asesinatos, saqueos y violaciones en las dos provincias orientales de
Kivu del Norte y Kivu del Sur", señala Oxfam en un comunicado. Los grupos rebeldes que operan en el este de la RDC han tomado el
control de "vastas extensiones" de esa zona. Además, han provocado "una
aterradora ausencia de autoridad y seguridad estatales", lo que ha
llevado a cerca de
medio millón de personas a abandonar sus hogares en los últimos cuatro meses.
"Hemos alcanzado una
nueva cota de miseria en el conflicto del Congo
en un momento en el que las masacres pasan casi desapercibidas", dijo
en el mismo comunicado la directora adjunta de Oxfam en la RDC, Elodie
Martel. También lamentó el "caos" que vive la zona oriental del país
"sin presencia gubernamental". "La crisis humanitaria se ha transformado en catástrofe", añaden los
responsables de Oxfam, que lanzaron un llamamiento al mundo para que "la
protección de los civiles congoleños y una solución para las
dimensiones regionales del conflicto" se conviertan en "lo más
importante" de la agenda internacional. Para Martel, "la falta de acción para detener las masacres y los
abusos que sufre el pueblo congoleño es repugnante", por lo que llamó a
Naciones Unidas, el Gobierno de la RDC, gobiernos regionales y la
comunidad internacional a "detener la catástrofe del Congo de una vez
por todas".
"Deberíamos dejar de llamar a esto una guerra olvidada. Las
realidades de tortura, dominio rebelde y terror absoluto deberían estar
presentes en las mentes de todos los políticos para que las hagan una
prioridad en su agenda de trabajo", añadió la responsable de Oxfam. Para la organización internacional,
las consecuencias humanitarias del conflicto son enormes
en estos momentos, con el cólera como "un riesgo real" en los campos de
refugiados que rodean Goma y otras zonas del este. Mientras, la
inseguridad hace de la entrega de ayuda humanitaria "algo extremadamente
difícil".
Los datos de Oxfam indican que, desde el pasado enero, se han detectado más de
20.000 casos de cólera y 481 muertes por esa enfermedad en todo el país. La zona oriental de la RDC vive
constantes enfrentamientos
entre el Ejército y rebeldes del M23, que se levantaron hace más de
cuatro meses para protestar por la pérdida de poder que había impuesto
el Ejecutivo de Kinshasa a su líder y reclaman nuevas negociaciones con
el Gobierno. El M23 lo forman un grupo de soldados congoleños amotinados fieles al rebelde Bosco Ntaganda,
buscado por la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra.
Ntaganda, que cuenta con un amplio historial de motines, se integró
hace dos años en el Ejército de la RDC al contribuir a la pacificación
de Kivu del Norte tras ayudar a la detención, en 2009, de Laurent
Nkunda, exseñor de la guerra y antiguo general del Ejército local.
Fuente: Efe
Foto: Alain Wandimoyi (Efe)