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miércoles, 6 de mayo de 2009

Recomendaciones literarias

El factor humano (Seix Barral, 2009). En 1985, cuando Nelson Mandela llevaba veintitrés años en prisión, se propuso conquistar a sus enemigos, los más fervientes defensores del apartheid. Así obtuvo su libertad y consiguió convertirse en presidente. Pero la inestabilidad de un país dividido por cincuenta años de odio racial cristalizó en la amenaza de una guerra civil. Mandela comprendió que tenía que conseguir la unión de blancos y negros de forma espontánea y emocional, y vio con claridad que el deporte era una estrategia extraordinaria para lograrlo. John Carlin ha descubierto el factor humano que hizo posible un milagro: la capacidad innata de Mandela para seducir al oponente y su tenaz deliberación de utilizar el mundial de rugby de 1995 para sellar la paz y cambiar el curso de la Historia. La final de aquel mundial culminó con la victoria sudafricana en el último minuto, y fundió en un abrazo a negros y blancos en el ejemplo más inspirador que ha visto la humanidad.


Testigo de raza (Global Rhythm, 2009). Cuando una hermosa mañana estival de 1934 llegué a la escuela, Herr Grimmelshäuser, nuestro maestro de tercer grado, comunicó a la clase que el director, Herr Wriede, había dado la orden de reunir en el patio al alumnado y el cuerpo docente. Allí, ataviado con el pardo uniforme nazi que solía vestir en las grandes ocasiones, anunció que «el más esplendoroso momento de nuestras jóvenes vidas» era inminente, que el destino nos había escogido para estar entre los agraciados por la fortuna de contemplar a «nuestro amado führer Adolf Hitler» con nuestros propios ojos. Era ése un privilegio, nos aseguró, que nuestros hijos aún no nacidos y los hijos de nuestros hijos envidiarían en tiempos venideros. Yo tenía entonces ocho años y no había advertido que, de los casi seiscienseiscientos chicos congregados en aquel patio, era el único a quien Herr Wriede no se dirigía. Así se inician las apasionantes memorias de Hans J. Massaquoi, director durante muchos años de Ebony, la más prestigiosa revista «negra» de Estados Unidos. Nieto de un cónsul africano cuyo hijo contrajo matrimonio con una enfermera alemana y criado durante su primera infancia en el bienestar propio del universo diplomático, el triunfo del nazismo trastocaría dramáticamente su existencia.

Viaje al amor (Lumen, 2009). A la vez que Wallace Stevens hacía seguros en Hartford para el ganado, William Carlos Williams (1883-1963) atendía a diario su consulta de médico en Rutherford, otra ciudad industrial del nordeste. Los dos fueron amigos y tuvieron tiempo para renovar la poesía norteamericana contemporánea desde presupuestos estéticos parecidos que hundían sus raíces en Emerson y Withman y enriquecían esa herencia autóctona con la influencia de los románticos ingleses, los simbolistas franceses y la pintura. Con traducción y prólogo de Juan Antonio Montiel, Lumen edita uno de los libros que contribuyeron a esa renovación. Nieto de Emily Dickinson, amigo de Hilda Doolittle y Ezra Pound y precursor de Ginsberg y Kerouac, William Carlos Williams buscó la precisión de la palabra poética, la exactitud de lo concreto, la transcendencia de lo cotidiano, la fuerza conceptual del habla coloquial.

Pequeños héroes anónimos

Apenas nos damos cuenta de esos pequeños héroes anónimos que conviven con nosotros, que tal vez nos cruzamos con ellos en alguna ocasión, pero que pasan desapercibidos. Son esas personas que nadie conoce, que van y vienen de su trabajo a su casa o que se reúnen con sus amigos en el bar de todos los días, que rellenan cada semana la quiniela del fútbol o del euromillón con la esperanza de que les caiga ese premio que nunca llegará, pero que les vale para mantener encendida, una semana más, la débil llama de la conformidad con cada jornada que pasa y con la que viene mañana. Algunas de esas personas han nacido y crecido aquí, pero otros muchos vienen de otras tierras y han visto otro sol diferente, y otras nubes y otros árboles, y han dejado allá padres y madres, hermanos, amigos, tal vez una antigua novia, para ir en busca de una especie de sueño que tantas veces suele desembocar en una pesadilla.

Son como esos pequeños héroes que aparecían en las películas italianas de los años cincuenta del siglo XX, como en «Milagro en Milán», de Vittorio de Sica y Cesare Zavattini, en la que se narra la historia de un niño que nace debajo de una col y que hace milagros, con la ayuda de una anciana desde el cielo, convirtiendo en reales los sueños imposibles de las personas que le rodean en un mundo de chabolas y de miseria. Pero vayamos a esos dos casos ofrecidos hace unos días por los periódicos, en los que los protagonistas son esos pequeños héroes anónimos, que están ahí, cerca de nosotros, para hacer el bien cuando alguien lo necesita.

El primero es el de un tal Andrés Mario Arias, un argentino de 33 años, afincado en Barcelona. Andrés Mario había salido de su casa empujando el cochecito de su hijo pequeño, cuando, de repente, ve caer un zapatito desde el balcón de una casa, y detrás del zapatito, ve caer un niño de unos dos años. Andrés logró parar la caída de este niño, aunque no pudo retenerlo en sus brazos, y el niño acabó en el hospital, pero no en el cementerio, como es seguro que hubiera sido de no estar allí, en ese mismo instante, Andrés Mario Arias.

El segundo caso sucedió en Marbella, y el protagonista del mismo es otro inmigrante. Un padre -españolito él- lleva en su coche a una hija de 3 años. Al llegar a cierto sitio el padre estaciona el coche, le dice a la niña que él volverá enseguida, y se encamina hacia un cercano club de alterne. La niña permanece sola en el interior del vehículo, una hora, dos horas, tres horas, se aburre, duerme un rato, despierta y vuelve a aburrirse, hasta que abre la puerta, asoma su cabecita en la larga noche, pone los pies en la calle, y echa a andar, sin rumbo. Ya llevaba un buen rato caminando cuando la encontró el otro protagonista, también un inmigrante, recién llegado en una patera, quien tomó a la niña de la mano y se encaminó con ella hacia una próxima Comisaría de Policía. Y fue la Policía quien localizó al padre, el españolito, bebiendo whisky en el club de alterne, acompañado por dos «señoritas» y completamente borracho a aquellas horas de la noche, sin recordar en absoluto a la niña que había dejado abandonada.

Por José Ramón Cueva (La Nueva España)

Los Jesuitas piden a la UE que respete los derechos humanos en los países de tránsito de inmigrantes como en su territorio

El Servicio Jesuita a Migrantes de España (SJM-E) ha editado un documento que bajo el título 'Control democrático para la gestión de la frontera sur', pretende sensibilizar a los candidatos al Parlamento Europeo para que la UE respete los derechos humanos y las garantías jurídicas en los países de tránsito de la inmigración irregular igual que hace con sus ciudadanos dentro de su territorio. En rueda de prensa, el coordinador del SJM-E, Josep Buades, explicó que la lucha contra la inmigración irregular ya no se libra en Canarias o Algeciras, sino en Marruecos, Malí o Mauritania, países en los que Estados europeos como España, han delegado el control de las salidas y que, por tanto, se han convertido en la "auténtica Frontera Sur" del continente.

Así, según apuntó la coordinadora del documento, Cristina Manzaneda, "España ha conseguido, bajo el bonito nombre de corresponsabilidad, pedir cuando no presionar, a los Estados africanos para que sean ellos quienes realicen el ingrato trabajo del control de la inmigración destinando cuantiosos recursos económicos". Esta "externalización" del control de las fronteras hace que la situación en que quedan los migrantes que son repatriados o interceptados en alta mar y devueltos al punto de partida "estén en una situación invisible para la sociedad española", que según Manzaneda, no es del todo consciente de lo que está pasando en el Norte de África.

Según afirmó, "las expulsiones desde España no implican el retorno al país de origen" ya que son muchos los migrantes que permanecen largos periodos "en tierra de nadie" en espera de "una nueva oportunidad de volver a saltar a Europa", por lo que "el discurso político" sobre la lucha contra la inmigración ilegal "difiere mucho de la práctica".

El documento analiza asimismo los otros tres pilares de la gestión de migraciones en la Unión Europea: las vías para la inmigración legal, la integración y la cooperación con los países de origen. Sobre el primer asunto, Manzaneda criticó que los cauces para entrar legalmente en el continente "son estrechísimos" y, en cuanto a la integración, aseguró que "es incongruente y carece de toda credibilidad".

Respecto a la cooperación con el origen, se refirió especialmente al Plan África del Gobierno de España y afirmó que "en la práctica facorece a los países con los que se llega a otros acuerdos en temas de inmigración", de forma que no se trata de una cooperación al desarrollo "real". "La UE se define como espacio de libertad, seguridad y justicia, pero en nuestra opinión no lo es, porque estamos generando dentro y fuera algo que parecía ya superado: la creación de ciudadanos de primera y de segunda clase (...) Se vulneran los derechos humanos y se agravan las injusticias", aseguró. La organización ha enviado copias de este documento a los eurodiputados que han participado en la última legislatura y han solicitado y mantenido reuniones con algunos de quienes se postulan a ocupar un sitio en el Parlamento Europeo tras las elecciones, que se celebrarán el próximo 7 de junio. En paralelo, promoverán actos en distintas comunidades autónomas para sensibilizar a la población.

Fuente: Europa Press

martes, 5 de mayo de 2009

'No sólo números', sino refugiados de carne y hueso

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) presentaron este martes en la Representación de la CE en Madrid la versión en castellano del programa europeo 'No sólo números'. Se trata de una herramienta educativa diseñada para informar a los estudiantes de entre 12 y 18 años acerca de los principales temas relacionados con el asilo y la inmigración en la Unión Europea. Financiada a través del Fondo Europeo para los Refugiados, ha sido traducida a 20 lenguas oficiales y presentada en menos de un mes en 24 países de la UE.

El jefe del Departamento de Prensa de la Representación en España de la CE, Miguel Puente Pattison, saludó la iniciativa como "una herramienta útil para entender quiénes son los refugiados, y qué vivencias pasan para llegar a nuestros países". El representante español de la OIM, Manuel Pombo, explicó que la comprensión del fenómeno migratorio es "fundamental si queremos vivir en una sociedad integrada y pacífica de aquí a los próximos 20 años".

Uno de los objetivos de la campaña es desmontar los estereotipos más recurrentes en la información sobre temas migratorios. Para ello, según Pombo, todos los profesionales que se relacionan con refugiados, inmigrantes y solicitantes de asilo deberían seguir unos "cursos de formación continua". La representante española de ACNUR, Maricela Daniel, recalcó los beneficios de una política social europea común, lejos del actual "cacao" de normas sobre la inmigración de cada país de la UE. De todas formas, añadió, desde hace ya unos años la Comisión tiene una visión del refugio "más global que antes", lo que permite superar el problema de los vetos recíprocos entre sus miembros.

A través de testimonios reales, unidades didácticas, guías para el profesor y otros soportes audiovisuales, 'No sólo números' ofrece distintos recursos pedagógicos que pueden ser utilizados tanto dentro como fuera de las aulas. El año pasado, ACNUR lanzó una iniciativa parecida, 'Contra viento y marea', que permite al usuario experimentar sobre su piel las vivencias de un refugiado.

Publicado en el diario El Mundo

Autor: Giorgio Silvestri

Las mafias de la inmigración clandestina han ganado 2.000 millones de euros en los últimos 10 años

Las redes delictivas de tráfico de personas han movilizado en los últimos diez años un volumen de negocio que puede ascender hasta los 2.000 millones de euros. El coste del viaje a Europa que han de pagar los inmigrantes ilegales oscila entre los 500 euros -en el 35% de los casos- a los 3.000 euros, en el 26% de los supuestos. Éstos son algunos de los datos más significativos de una encuesta realizada en Senegal y Marruecos, a través del proyecto europeo Infomigra, que lidera la Generalitat Valenciana y que fue hecha pública hoy por el consejero de Inmigración y Ciudadanía, Rafael Blasco, con motivo de un seminario celebrado en Valencia. Al acto asistieron los cónsules de Marruecos, Grecia e Italia, Amar El Mars, Francisco Javier Ramón Pecharromán y Leonardo Carbone, respectivamente, así como el secretario autonómico de Cohesión Territorial, Rafael Ripoll, la secretaria autonómica de Inmigración y Ciudadanía, Gotzone Mora y el director general de Inmigración, Josep Maria Felip.

El estudio realizado en Senegal ha sido realizado por uno de los socios del Consell para llevar a cabo el proyecto Infomigra-Cruz Roja Española-. El informe recoge que la familia de quien emigra, en su mayoría, tiene una situación económica pobre, con carencias y con necesidades básicas. En este sentido, deposita en el inmigrante la responsabilidad y la esperanza de mejorar la situación económica y socialmente por ser el referente que puede elevar el estatus de la familia.

15.000 subsaharianos esperan en Marruecos
Así, el documento revela que el 90% de los ciudadanos senegaleses considera la emigración como la solución a sus problemas. Del mismo modo, los familiares de las personas que emigran tienen una opinión positiva del proceso migratorio para escapar de la falta de medios y acceso a recursos y servicios. Así, más de la mitad de los entrevistados tiene familiares viviendo en el extranjero. La situación en Marruecos, otro país objeto del proyecto, no es muy diferente. El estudio realizado junto con la Asociación Valenciana de Ayuda al Refugiado señala que, en la actualidad, hay unos 15.000 emigrantes subsaharianos en las principales ciudades marroquíes pendientes de continuar su emigración a Europa.

También en este país norteafricano, cuyas principales causas de la emigración son la pobreza extrema, el analfabetismo, el paro, la economía sumergida y el éxodo rural, la emigración irregular de uno de los miembros de la familia es cada vez más un proyecto familiar, en el que todos contribuyen como una inversión de futuro, tanto en origen como en destino. El estudio desvela además que el 73% de los subsaharianos tiene la intención de continuar su viaje a Europa, un 11% regresar a su país de origen y apenas un 2% permanecer en Marruecos.

Las conclusiones de este estudio, que está avalado y apoyado por la Unión Europea, han llevado a la Consejería de Inmigración y Ciudadanía a impulsar campañas de información en África, en concreto, en Senegal y Marruecos, para desalentar la inmigración irregular. Para ello, la Generalitat y los socios de este proyecto contarán con la Administración local de los países de origen. Estas campañas se divulgarán en los medios de comunicación, pero tendrán especial protagonismo en las denominadas redes informales como la familia, las amistades, las comunidades o las escuelas.

Los dos países africanos en los que se ha centrado son Marruecos y Senegal, porque en la actualidad, Italia, Grecia y España son receptores de un gran número de inmigrantes procedentes del norte de África y de otros países africanos, que utilizan a Marruecos y Senegal como plataformas de salida para la migración hacia Europa.

Fuente: Europa Press
Foto: EFE

El Gobierno financiará el retorno de los 71.000 inmigrantes rumanos sin trabajo

El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, anunció ayer que su gabinete pedirá “informes jurídicos” para conocer la viabilidad de implantar una ayuda económica para que los inmigrantes rumanos que han quedado en desempleo, unos 71.000 a 31 de marzo, puedan retornar a su país si así lo desean. “Si podemos habilitar alguna fórmula, lo haremos”, aseguró, aunque “el objetivo no es que todos los rumanos se vayan de España”. Corbacho hizo estas declaraciones a los medios en el marco de su visita oficial a Rumanía, donde firmó dos “memorandos de entendimiento” con el Ejecutivo de Bucarest para favorecer que el Servicio Público de Empleo Estatal español ofrezca a los inmigrantes rumanos trabajo en su país y facilitar la cooperación entre los servicios de inspección laboral de ambos Estados.

Según explicó, aunque el levantamiento de la moratoria que ponía trabas al trabajo por cuenta ajena de rumanos y búlgaros en España “no ha tenido efecto llamada”, en el primer trimestre de este año el número de parados entre el colectivo de Rumanía se incrementó en unas 30.000 personas, pasando de 44.000 en diciembre de 2008 a los cerca de 71.000 a finales de marzo. En la actualidad, los rumanos no pueden acogerse al Plan de Incentivo al Retorno Voluntario en vigor, porque su condición de ciudadanos europeos y la libertad de movimiento por el Espacio Schengen que de ello se deriva es incompatible con el requisito de no regresar a España en al menos cinco años que impone el decreto de retorno para quienes reciban la prestación.

“En Rumanía hay necesidad y siempre vamos a tener necesidad de fuerza laboral, porque el primer indicador que nos lo muestra es la proporción entre jubilados y trabajadores y el balance en la actualidad es de un trabajador por cada pensionista”, explicó el ministro de Trabajo, Familia y Protección Social de Rumanía, Marian Sarbu. En total, unos 718.000 rumanos tienen tarjeta de residencia y 253.000 de ellos están dados de alta en la Seguridad Social. Según Corbacho, “más de 30.000” están en el paro y ya no reciben prestación, y podrían estar interesados en recibir apoyo económico para abandonar el país. A estas personas iría dirigida esta medida sobre la que el ministro también consultará al Gobierno de Rumanía, “por si quisieran poner ayudas para que vuelvan sus emigrantes”.

domingo, 3 de mayo de 2009

Inmigrantes africanos arriesgan sus vidas en un épico viaje hacia Estados Unidos

Encarcelado reiteradas veces por sus opiniones políticas, el inmigrante etíope Sharew pagó 10.000 dólares a unos contrabandistas para que lo llevaran por una decena de países y lo dejaran un año más tarde en la ciudad de Tapachula, al sur de México. Una vez en la frontera sur de México, la cual ha devenido en una importante parada para los cientos de inmigrantes que huyen de conflictos en el Cuerno de Africa, Sharew todavía estaba a 3.200 kilómetros de su destino: Estados Unidos.

Los inmigrantes, principalmente de Etiopía, Somalia y Eritrea, están siguiendo cada vez más una nueva y épica ruta hacia el sur del continente pasando por Sudáfrica, cruzando el Atlántico en bote o avión y luego un tramo por tierra por el sur y el centro de América. "Es un viaje enorme. Nos han dicho que algunos pierden la vida en el camino en Africa porque son atacados, incluso por leones",, dijo Jorge Yzar, director del centro de detención de Tapachula, donde decenas de inmigrantes duermen en habitaciones antes de ser deportados o puestos en libertad.

Bajo el riesgo de terminar presos o muertos, su extenso viaje en avión, barco, camión, autobús y a pie puede costar miles de dólares -algunos pagan hasta 20.000 dólares- que a menudo toman prestado de parientes. Mientras que los expertos dicen que la inmigración ilegal de latinoamericanos ha disminuido por los estragos de la crisis económica y la falta de trabajo en Estados Unidos, los africanos están llegando en números cada vez mayores para tratar de encontrar una vida mejor. Tradicionalmente, los inmigrantes africanos han buscado empleo en países europeos cerca del mar Mediterráneo como España, Italia y Francia pero los gobiernos han tratado de poner freno a la afluencia, ofreciendo incentivos financieros para que los inmigrantes regresen a sus países. "Después de un viaje como este te das cuenta de que no hay lugar seguro en ninguna parte del mundo. Sólo los fuertes sobreviven a él", dijo Sharew, de 29 años, mientras daba sorbos a una gaseosa durante la cena en Tapachula.

Después de eludir a las autoridades de tres continentes, inmigrantes como Sharew reciben un respiro en México. Gracias a una laguna legal para inmigrantes de zonas en conflicto, los ciudadanos de países del Cuerno de Africa se entregan a los funcionarios mexicanos a cambio de un pase de 30 días que facilita el último tramo de su odisea de meses.

El pequeño número de africanos que pasa por el centro de detención de Tapachula el año pasado saltó a más de 600, tres veces la cantidad del 2007, dijo Yzar. Previo al 2004, no se habían registrado africanos en las cifras de México. Los africanos tienden a ser adultos jóvenes bien vestidos, educados y ambiciosos y se destacan entre los a menudo empobrecidos centroamericanos que fluyen por Tapachula de a miles con rumbo al norte.

Bajo la ley mexicana, los inmigrantes que llegan de ciertos lugares con conflictos violentos reciben un permiso temporal, pero la mayoría se queda unos pocos días, lo suficiente como para llegar a la frontera entre Estados Unidos y México y pedir asilo o tratar de cruzar de forma ilegal. Después de abrirse camino por el poco profundo río enlodado que divide México y Guatemala y de pasar dos semanas en el centro de detención de Tapachula, Sharew y aproximadamente una decena de inmigrantes liberados al mismo tiempo compraron pasajes aéreos al norte de México. El negocio ha sido tan bueno en Tapachula que una agencia de viajes local ha estampado camisetas con la leyenda "México+África" dentro de un gran corazón rojo. Ante el cruce ilegal de la frontera entre Estados Unidos y México todavía por delante, la mayor parte de los inmigrantes dijeron haber pasado lo peor.

Las redes internacionales de contrabando de personas usan a traficantes locales en cada país para llevar a los inmigrantes a través de las fronteras desde Africa a América Latina haciendo uso de documentos falsos, puntos ciegos en la seguridad fronteriza y funcionarios corruptos. Los inmigrantes están huyendo de Somalia, arruinado por la violencia desde el colapso de la dictadura en 1991, del servicio militar obligatorio en Eritrea o de las protestas en Etiopía después de que la violencia post electoral causara la muerte de casi 200 personas en el 2005.

A veces deben huir cruzando fronteras africanas a pie, caminando largas distancias donde corren el riesgo de encontrarse con animales salvajes, indicó Yzar. Muchos llegan de Africa en barco o avión a Brasil o Ecuador, donde las restricciones a las visas son laxas, y luego se desplazan miles de kilómetros por tierra, y a menudo son estafados por los contrabandistas a lo largo del camino. No todos los países tienen leyes como México y en muchos lugares los inmigrantes pueden pasar meses en prisión. Mohamed Ahmed Hassen, un camionero de Mogadiscio de 31 años, vendió su tierra para dejar Somalia en julio del 2008 y pagó 1.500 dólares para ser llevado como polizón en un barco sudafricano a Brasil.

Desde ahí viajó río arriba por el Amazonas hasta Colombia, donde fue puesto en una pequeña embarcación no apta para navegar con rumbo a Panamá. "Era demasiado pequeña y el agua entraba por los costados. Ese momento fue peligroso. Temí por mi vida, pensé que me moría", dijo Hassan, después de ser detenido en Guatemala.

Autor: Mica Rosenberg
Foto: Santiago Ferrero (Reuters)