Estadísticas

Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta escritor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta escritor. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de diciembre de 2015

“Detrás de toda historia hay un relato personal”

Periodista de la sección de Sociedad de este periódico, José Luis Cámara (Córdoba, 1977) se estrenó como escritor hace tres años con Rumbo a un sueño, resultado de un intenso viaje alrededor del mundo. Ahora presenta La noche más larga en la isla esmeralda (Éride Ediciones), su primera incursión en el género de ficción.

http://www.diariodeavisos.com/2015/12/detras-toda-historia-hay-relato-personal/ 

jueves, 4 de julio de 2013

"Aunque la vida a veces nos vapulea siempre hay caminos para seguir"

Marta Estrada acaba de publicar su primera novela, Un refugio para Clara, una historia de superación cargada de sentimientos. La autora, que se quedó ciega a los 11 años, ha buscado en su interior para poder plasmar todas las emociones en sus personajes. Esta novela empieza cuando la protagonista, Clara, decide hacer un viaje por los Pirineos para desconectar y conoce a Eric, que padece una discapacidad auditiva. Un temporal de nieve les obliga a quedarse encerrados y las situaciones traumáticas que han vivido a lo largo de su vida les llevará a expresar sus sentimientos, hasta crear un fuerte vínculo entre ellos.

http://www.elmundo.es/elmundo/2013/07/03/solidaridad/1372852311.html 

viernes, 30 de noviembre de 2012

El gallego que hizo las Américas... en Islandia

Elías Portela Fernández viajó con 20 años a Islandia. El joven, estudiante de Filología Románica en Santiago de Compostela, se marchó con una beca Erasmus, pero su affaire en el país nórdico terminó prolongándose durante una década (y subiendo). Lo que empezó siendo una estancia de unos meses para aprender italiano se convirtió en un fenómeno editorial en el país nórdico. Reykjavík lo atrapó entre consonante y consonante, y Portela se hizo poco a poco con un idioma, el islandés, que hablan poco más de 300.000 personas (la población de Valladolid ciudad). El gallego llegó a la isla hace once años, pero se instaló allí hace cuatro. Asegura que en realidad no se ha ido de España, y que se dedica a hacer 'una labor de puente': "Sigo con un pie en Galicia y trabajando por su cultura. Ni siquiera estoy registrado en Islandia, entre otras cosas, por las leyes de (anti)inmigración". 

viernes, 17 de agosto de 2012

En busca de 'El Dorado'

Jean Paul Tamba dejó en el año 2006 su tierra africana, Senegal, y llegó a Tenerife en un cayuco tras cruzar el océano durante ocho días. Tras seis años en España, apuesta con su libro, titulado El Dorado , por contar esta experiencia vital y los motivos que le impulsaron a dejar su país, donde tiene su familia. "Tengo hijos pero no me gustaría que vinieran, es una cultura diferente, están estudiando, están bien rodeados, tienen sus derechos y están haciendo sus deberes, aquí el niño tiene derechos pero no tiene deberes", afirma desde Palma del Río.

http://www.diariocordoba.com/noticias/contraportada/en-busca-de-el-dorado-_738431.html

lunes, 18 de junio de 2012

Vivir para contarlo

Pasaba el mediodía del 26 de julio de 1991. Juan Redondo y José Tarrío, dos presos considerados “muy peligrosos” secuestran a 17 personas en la cafetería del centro penitenciario Tenerife II. Era el quinto motín en las cárceles españolas en los últimos 15 días, los más cruentos desde que se instauró la democracia en nuestro país. Tras diecinueve horas de miedo e incertidumbre, los responsables civiles y policiales conseguían disuadir a los presos para que depongan su actitud y accedan a liberar a los cautivos, algo que finalmente ocurre a las 8.45 de la mañana del sábado 27 de julio. Una fecha que quedaría marcada para siempre en la mente y el corazón de Miguel Ángel Sáenz de Miera, un joven funcionario de prisiones que llevaba poco más de cinco años trabajando en Tenerife II.

http://www.diariodeavisos.com/2012/06/17/actualidad/vivir-para-contarlo/ 

viernes, 30 de marzo de 2012

"La sonrisa de los niños de Calcuta es mi vitamina"

Ante Dominique Lapierre, uno siente un ataque de insustancialidad. Primero, como miembro del llamado género humano. Gracias a su labor benéfica, miles de niños hoy en la India esquivan los lanzazos de la miseria: lepra, tuberculosis, inanición, abandono, analfabetismo... Y tantos otros. Segundo, como periodista. Él encarna como pocos la figura del reportero intrépido y aventurado que recorre países, continentes, se entrevista con asesinos, presidentes, parias, lores, dedica meses, años incluso, a investigar un tema, acumula toneladas de documentos y horas y horas de grabaciones, y luego, tras un enclaustramiento puntual en su casa en el interior de la Costa Azul, alumbra libros-reportaje que vende como rosquillas y, en algunos casos, llegan a modificar el curso de la realidad (para bien). Periodismo, con mayúsculas. 

http://www.elcultural.es/noticias/LETRAS/2990/Dominique_Lapierre 

martes, 27 de marzo de 2012

La princesa que nunca quiso reinar

Aunque todos la consideraban una princesa, su vida no ha sido un cuento de hadas. Nieta del rey Ahanda Mebart de los boblis, una de las tribus que ocupan el este de Camerún, la historia de Mabel Lauré ha enganchado a miles de lectores de toda España gracias al talento del periodista tinerfeño Enrique Reyes, autor de La princesa que emigró. La novela, de la que ya se prepara una quinta edición, es fiel reflejo de la odisea padecida por la joven africana, que desde hace ocho años reside en la Isla.

http://www.diariodeavisos.com/2012/03/25/actualidad/la-princesa-que-nunca-quiso-reinar/ 

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Sexo con prostitutas en blanco y negro

Chester Brown es consciente de que juega con el fuego. Pero no le importa. Él, repite varias veces, habla por sí mismo. No pretende que la humanidad comparta su teoría, aunque sí cree que hay otros que actúan como él y no se atreven a decirlo. Lo que este conocido dibujante canadiense (1960) hace, y que ha retratado en la novela gráfica (y autobiográfica) Pagando por ello. Memorias en cómic de un putero (La cúpula), es abandonar la búsqueda, para él frustrante, de una relación sentimental, del amor romántico, en pos del sexo con las prostitutas. "¿Para qué esforzarse tanto si se sufre más de lo que se goza y tarde o temprano termina?", se resume, grosso modo, su concepción. Y más aún cuando eres un "pésimo seductor", como Brown se define.

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Sexo/prostitutas/blanco/negro/elpepucul/20111216elpepucul_11/Tes

miércoles, 23 de noviembre de 2011

"El precio de la libertad es vivir con poco"


-«Los otros son más felices». ¿Quiénes son más felices que usted?-Nadie. Que los otros sean más felices que uno es un espejismo.
-Pero de ese espejismo nace la envidia, ¿no?
-Sí. La envidia en pequeñas dosis puede ser estimulante. Cuando es excesiva, paraliza.

http://www.larazon.es/noticia/1837-laura-freixas-por-el-precio-de-la-libertad-es-vivir-con-poco

martes, 21 de diciembre de 2010

"La gente emigra porque hay crisis de esperanza"

Economista, periodista y escritor, en el verano de 2005 el tinerfeño Francisco de Zárate pasó dos meses en Marruecos, con el objetivo de dar voz a todos aquellos inmigrantes africanos que entonces, como hoy, querían viajar hacia lo que ellos consideraban El Dorado europeo. Ahora, los testimonios de muchos de ellos están plasmados en el libro Volar de noche, que ayer presentó en la Casa Elder de la capital.


http://www.diariodeavisos.com/2010/diariodeavisos/content/41078/

Puedes adquirir el libro de Francisco de Zárate en este link:
http://www.laislalibros.com/libros/volar-de-noche-LR192001133/

jueves, 9 de diciembre de 2010

"África sufre ahora el colonialismo de las multinacionales y de los gobiernos"

Cuando presentaba el año pasado África en tu mirada comentaba que se trata de un continente que le atrapa. Sigue usted atrapado y presenta Hojas de Baobab. ¿Qué propone ahora al lector?
—Esto es una continuación del proyecto África en tu mirada, que era un libro de imágenes y una exposición que está recorriendo toda Castilla-La Mancha. Esta primavera me marché a África con unos encargos de la ONG Solman y aproveché para hacer mi diario de viaje, que se ha convertido en este libro. Era una manera de dar una vuelta por una zona de África, el oeste, para hacer una radiografía de cómo está el continente. Ahora se están cumpliendo los 50 años de la independencia de muchos de estos países. Lo inició Ghana en 1958 con una izada de bandera a la que asistió Martin Luther King. Esto prendió la mecha de la independencia en los países de los alrededores, como Togo, Burkina Faso o Costa de Marfil. Yo quería ver cómo estaban esos países después de 50 años de independencia. Quería dar mi visión recorriendo estos países a pata y con la mochila en la espalda. Es un libro de viajes imitando con toda la humildad del mundo a Kapuscinski y a Javier Reverte.

http://www.eldiadeciudadreal.com/noticia.php/23247

domingo, 25 de abril de 2010

"La política es inevitable, es la única forma de cambiar las cosas"

Con un año cambió su Argelia natal por Francia, pero no olvidó sus orígenes. Sami Naïr (1945, Tremecén) lleva años sacándole provecho a su cátedra en Ciencias Políticas y explicándole al mundo lo diluidas que son las identidades, lo primordial que es la solidaridad y, ahora, la oscuridad que se cierne sobre el cielo europeo, especialmente sobre naciones como España. Tiene fe en la necesidad de refundar la imagen de la humanidad a través de los intelectuales, pero siempre con la política como instrumento para el cambio.


lunes, 22 de diciembre de 2008

Un sueño convertido en palabras

Hay historias que merecen ser contadas. La de Frederick Cissé es una de ellas. Comienza en el verano de 2006, cuando, como otros muchos inmigrantes africanos, decide embarcarse en un cayuco rumbo a las Islas Canarias.

Nacido en un pequeño barrio a las afueras de Dakar (Senegal) en una familia modesta de 11 hijos, sus padres se divorciaron cuando él tenía 17 años. La separación obligó a su madre a ponerse a trabajar como vendedora ambulante. Pathé, como le conocen cariñosamente, tuvo que dejar sus estudios porque no podía pagar el material ni la matrícula, ni tampoco los suyos podían permitirse una boca que alimentar sin producir. La búsqueda de un plato de arroz sustituyó entonces una brillante carrera escolar y un futuro prometedor como técnico en informática.

"Escuché que había gente que llevaban a otros a Europa. Pregunté, decidí que tenía que hacerlo y lo hice. No teníamos dinero, así que mi madre hipotecó la casa y nos dieron 1.000 euros para el viaje y la manutención de mis hermanos pequeños", explica Pathé Cissé a DIARIO DE AVISOS. Pese a los consejos de su progenitora, que le insistió durante días que no se jugara la vida en el mar, Pathé tenía claro que debía salir rumbo a El Dorado europeo. "Era el único que sabía que podía llegar a algo", agrega el inmigrante senegalés, quien junto a otras 98 personas partió una noche de agosto hacia el Archipiélago en una barcaza clandestina.

La travesía hasta Tenerife, que se suponía breve, se prolongó durante 11 angustiosos días. "Lo pasamos muy mal por el frío. La gente estaba nerviosa, se peleaba. Viajar en cayuco es otra cosa. No sé cómo explicar lo que se siente. Es imposible explicar ese miedo. Nada da más pavor que viajar en cayuco", relata Frederick Cissé, quien pese a todo reconoce que "no pensé mucho en la muerte, porque también podía morir en mi casa". "Tenía miedo a dejar a la familia con deudas, a no saber cuándo vas a llegar, si vas a llegar", agrega nuestro protagonista.

Cuando la mayoría se temía lo peor después de que una ola partiese su cayuco, la Guardia Civil interceptó la barquilla a dos kilómetros de la Isla y los llevó al puerto de Los Cristianos. Allí, además de miembros de la Cruz Roja, los esperaban agentes de la Policía Nacional. Aquel año, las llegadas de sin papeles se sucedían con frecuencia, y el puerto tinerfeño era un caos. "No entendía nada. Pensaba que la jefa era una chica de la Cruz Roja, porque le dio órdenes a un Guardia Civil, que me cogió en brazos. Me sentí tranquilo, porque me tomó como a su hijo. Ella me dijo que me tranquilizase y se puso a llorar, como si sintiese mis sentimientos", denota Pathé.

A partir de ahí empezó otra odisea para este joven senegalés. Primero fue trasladado a la comisaría de Los Cristianos. Luego, al improvisado centro de internamiento habilitado en aquellas fechas en Las Raíces. Y de ahí pasó a otro CIE en Las Palmas, donde estuvo 17 días antes de ser trasladado a Málaga una vez se cumplió su periodo de retención, los 40 días que establece la Ley.

Papel y bolígrafo

"Sólo comía y dormía; tenía mucho tiempo para pensar", arguye Pathé Cissé. Por eso, dos días antes de su onomástica, el 17 de agosto, se le ocurrió una idea que marcó su vida. Decidió relatar su historia. "Le pedí un bolígrafo a un policía y una persona de la Cruz Roja me dio algunos folios; empecé el libro justo el día de mi cumpleaños". "Al principio sólo quería contar quién era, pero luego puse va a continuar. Una psicóloga que hablaba francés -Isabel Cardenal- me dijo que eso era bueno, que en España solamente se contaban los inmigrantes por números. No se sabe mucho", recalca Frederick.

Pathé siempre había sido un buen estudiante, aunque desde que su padre los abandonó para irse con otra mujer, los libros habían dejado de ser para él una prioridad. Sin embargo, las palabras fueron saliendo precipitadamente de su cabeza, para ser plasmadas sobre el papel. Así, en apenas 20 días dio forma a La Tierra Prometida, Diario de un emigrante, un libro que el pasado día 15 fue presentado en la Diputación de Cádiz, editora de la obra en francés y castellano. "Fue como ver una película y escribirla después; sólo se trataba de contar lo que había sufrido", expone a este periódico el inmigrante dakarí.

La publicación del libro, no obstante, no ha cambiado demasiado la vida de Pathé Cissé, al menos de momento. Sigue trabajando como vendedor ambulante para salir adelante. Está a la espera de lograr su permiso de residencia por arraigo, y colabora como traductor en la Cruz Roja de San Fernando, donde reside. "No tengo problemas con la gente ni con la Policía. Hago todo lo que puedo para integrarme. En cuanto llegué me puse a estudiar español, y ahora hablo mejor que muchos que llevan más años", incide.

Ni siquiera sabe dónde se puede adquirir su obra, pero espera que le permita obtener el dinero suficiente para evitar que sus hermanos tengan que pasar por lo que él pasó. De momento, ya ha logrado que varios de ellos puedan estudiar y no piensen en subirse a un cayuco. "Con lo poco que he conseguido en España he arreglado muchas cosas en mi familia. Han podido pagar la luz, comida, médicos,... No puedo decirles a otros como yo que no vengan a Europa, porque si les digo eso, me insultarían", espeta Pathé.

Y es que, en su opinión, "los gobiernos como el de España le dan dinero a países como Senegal, pero eso no hace nada, porque algunas personas se quedan con todo. Podrían crear empresas para dar trabajo a la gente". "Nadie se mete en un cayuco porque sí. Le aseguro que los 98 que íbamos allí dentro aquel día amábamos la vida, y todos pensábamos en nuestra familia. Si yo ahora les digo que no vengan aquí me dirían gilipollas, porque yo llegué y conseguí muchas cosas", arguye.

En su novela, Pathé Cissé reconoce que África siegue estando en su cabeza, porque es difícil vivir lejos de mi gente, de mis costumbres; pero aquí he aprendido a vivir, a quererme a mí mismo", asegura. "Creía que aquí todo se regalaba, que te daban el dinero, pero luego me di cuenta de que no es así. A los que vienen les diría que trabajen duro y se comporten bien, que algún día llegarán a algo".

Un deseo para esta Navidad
Para Pathé Cissé la Navidad no es una fecha tan especial como para la mayoría de nosotros. De hecho, reconoce entre risas que la pasará "como todos los negros: vendiendo cosas por ahí para sacar algo". También seguirá colaborando en Cruz Roja, donde intenta convencer a sus compatriotas para que hablen castellano. "Hago fichas de los que llegan y de traductor con los abogados", explica a este periódico el joven senegalés. "Espero que me toque el Gordo de la Lotería de Navidad algún día. Tendría muchos proyectos", espeta irónicamente Pathé. En su horizonte más inmediato está legalizarse y proseguir sus estudios como técnico informático. "Me gustaría poder ganar lo suficiente para construir una casa para mi madre", recalca. Más lejos para él queda el sueño de ver un África diferente. "Los gobiernos allí nunca harán las cosas a la europea. Seguirán los mismos presidentes, y los siguientes serán los hijos de los que están, y los ministros serán los hijos de los ministros de ahora. Los pobres serán aún más pobres y los ricos, más ricos", concluye.

Foto: A. Vázquez (La Voz de Cádiz)