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martes, 15 de diciembre de 2015

“Hay niños que preguntan en el colegio a los musulmanes si van a poner bombas”

Licenciado en Derecho y Estudios Islámicos por la Universidad de Qarawiyyin de Fez (Marruecos), Tijani Mimoun El Bouji (Nador, 1979) lleva más de 13 años residiendo en el Archipiélago, primero en Gran Canaria y desde hace cinco en Tenerife. Imán de la mezquita de Adeje y presidente de la Federación Islámica de Canarias, es una de las voces más autorizadas de la amplia comunidad musulmana residente en las Islas. En los últimos meses, la cadena de atentados provocados por Estado Islámico en Europa y las detenciones de varias personas vinculadas al Dáesh en Canarias, ha afectado especialmente a los miles de musulmanes que llevan décadas plenamente integrados en nuestro país. Ese mensaje de paz y convivencia pacífica y normalizada es, precisamente, el que lanza Tijani Mimoun en esta entrevista con el DIARIO.

http://www.diariodeavisos.com/2015/12/hay-ninos-preguntan-en-colegio-musulmanes-si-van-poner-bombas/ 

lunes, 23 de noviembre de 2015

Memes



Se han convertido en una plaga, y no hay acontecimiento señalado que no tenga su alusión cómica de forma casi inmediata. Los vemos después de un partido de fútbol, una noticia curiosa o incluso tras una necrológica. Me refiero a los llamados memes, esos montajes fotográficos de dudoso gusto que invaden los teléfonos móviles lanzados desde algún punto del planeta. Los hay para todos los gustos, pero predominan los morbosos y de escasa gracia, y sus autores (porque digo yo que alguien o muchos sujetos aburridos estarán detrás de ellos) no tienen consideración por nada ni nadie. Digo esto porque hace tiempo que podía haber escrito sobre estas caricaturas del siglo XXI, que se multiplicaron al mismo tiempo que se ponía de moda el Whatsapp, que es ya su principal vehículo de difusión. Pero no creí que el tema pudiera caber siquiera en una modesta columna de opinión como esta. 

Sin embargo, los memes que he recibido y he visto sobre lo ocurrido los últimos días en París, me han empujado a “escupir” todo aquello que tenía guardado sobre estas patochadas fotográficas que no respetan ni a los muertos. Como tampoco respetan a los miles de musulmanes pacíficos que también han condenado enérgicamente estos atentados, que no comprenden las razones que llevan al estado que dice llamarse islámico a hacer lo que hace. Porque nadie, venga de donde venga o profese la religión que profese, puede compartir ideales con unos fanáticos capaces de sesgar vidas con la misma facilidad con la que se toman un café o degluten un bocadillo. Y encima lo hacen en nombre de Dios o Alá, que a buen seguro estarán horrorizados donde quiera que estén (si están). Por si esto fuera poco, los de aquí, los espectadores silentes de este circo del horror, nos dedicamos a reenviar estos mensajes satíricos, chistes sin gracia o imágenes irreverentes. 

Lo peor de todo, además, es que seguro que todos (desgraciadamente me tengo que incluir) hemos esbozado una sonrisa al recibir un meme, aunque segundos después nos hayamos echado las manos a la cabeza. Porque detrás de esa primera reacción se esconde una realidad tan trágica como la que cuentan los informativos. Cada vez somos más insensibles. Cada vez nos preocupan menos los dramas ajenos. Y cada vez más mostramos el lado perverso de esta sociedad, que nos ha convertido en sujetos indolentes que tienden a reírse del llanto desconsolado de los más débiles.


miércoles, 18 de noviembre de 2015

“Por primera vez, esa noche me sentí inseguro en París”

El viernes por la noche, el periodista tinerfeño Pablo Melián se encontraba trabajando en la redacción de París de la Agencia France-Press (AFP), en cuya sección de deportes lleva ya más de tres años. Junto a otros compañeros, seguía por televisión el partido amistoso entre Alemania y Francia, en el mismo estadio donde debe disputarse la final de la Eurocopa de fútbol el próximo mes de julio. Ni él ni nadie podía imaginar que a esa misma hora, y en varios puntos de la ciudad, terroristas vinculados al Estado Islámico (EI) iban dejando tras de sí un reguero de sangre y cadáveres. De esa trágica noche y de sus vivencias los últimos días en la capital parisina dialoga en esta entrevista con el DIARIO.

http://www.diariodeavisos.com/2015/11/por-primera-vez-esa-noche-senti-inseguro-en-paris/ 

lunes, 19 de enero de 2015

La batalla por la libertad



Confieso que hasta hace una semana ni yo ni el 90% de la población fuera de Francia (y seguro que también dentro del país vecino) sabía qué o quién era Charlie Hebdo. De hecho, cuando conocí las primeras informaciones de la matanza que se había llevado a cabo en París, pensé que la revista satírica tenía algo que ver con aquella publicación danesa que estaba en el ojo del huracán desde que se difundieron  una serie de caricaturas de Mahoma entre 2005 y 2006. Pero no, aquel era el diario Jyllands-Posten y este un semanario de izquierdas con una tradición crítica que nació hace ya más de dos décadas. Ambos medios, el danés y el francés, decidieron llevar hasta el límite lo que se ha dado en llamar la libertad de expresión, expresando con libertad todo aquello que se les pasaba por la cabeza (en este caso, por las manos de los dibujantes). 

La respuesta, en el caso de Charlie Hebdo, fue tan desproporcionada como sanguinaria, ya que costó la vida a 12 personas. La matanza, injustificable desde todas las ópticas y puntos de vista, sí nos debe servir a muchos -especialmente a los periodistas y a los medios de comunicación- para reparar en esa delgada línea que separa el “todo vale” de la “responsabilidad” del servicio público para el que nos contratan (los que tienen esa suerte) y nos pagan. Además, tanto nosotros como los países que ahora se vanaglorian de ser los más demócratas y permisivos, deberían preguntarse por qué usan distintas varas de medir en según qué casos. Como ejemplo, la propia Francia, donde se permite abiertamente dibujar al profeta Mahoma fumando un cigarrillo o tomándose una cerveza, pero se impide que una joven con velo vaya a la universidad. 

Algo similar ocurre en España, donde ahora se lanzan improperios y voces de todo tipo contra el Islam -que nada tiene que ver con el integrismo islámico, por cierto-, pero de igual forma se pone el grito en el cielo por unas caricaturas del ahora rey y su esposa, porque supuestamente traspasaban la frontera de lo políticamente correcto. Y es que, más allá de la guerra santa que impulsan unos cuantos fanáticos, existe una realidad mucho más cruda que nos avergüenza tanto que la escondemos o la disfrazamos, y no es otra que nuestra intolerancia y el miedo hacia lo diferente. Sean musulmanes, negros, gitanos o latinos. El mundo occidental, especialmente, ese que vive cómodamente apoltronado en la opulencia, solo responde cuando siente que se atacan los valores que él mismo ha creado pisoteando los derechos de la otra mitad del planeta. Solo entonces, cuando ya no hay vuelta atrás y se lamenta por lo sucedido, algunos, unos pocos, descubren que quizá la sociedad marcha por el camino equivocado. Que a lo mejor es más fácil apelar a la educación, los valores, la igualdad y el desarrollo para evitar que la sinrazón o la barbarie acaben ganando la batalla a la libertad, sea de acción o de expresión.

jueves, 8 de enero de 2015

Miedo, silencio y un grito unánime por la libertad

El periodista tinerfeño Pablo Melián lleva dos años trabajando en París para la agencia France Press (AFP). Ayer nada le hacía pensar que pudiera asistir a uno de los días más trágicos para el periodismo francés de su historia reciente. “Como era el primer día de rebajas, y como cada miércoles en París, los niños no tenían colegio. A media mañana, en Le Marais, el barrio chic del centro de la ciudad, las boutiques se llenaban de clientes en busca de los primeros descuentos. Nadie podía imaginar que se iba a producir un suceso de estas características”, relata.

http://www.diariodeavisos.com/2015/01/miedo-silencio-grito-unanime-por-libertad/ 

lunes, 5 de agosto de 2013

Al menos tres heridos por la explosión de una bomba en un templo budista de Indonesia

Al menos tres personas han resultado heridas a consecuencia de la explosión de una pequeña bomba en un templo budista de la capital de Indonesia, Yakarta, en un aparente acto de protesta por la violencia ejercida contra los musulmanes rohingya de Birmania, un país de mayoría budista, según han afirmado autoridades gubernamentales. La explosión ha tenido lugar a última hora del domingo, en la entrada del templo de Ekayana, en el oeste de Yakarta, en un momento en el que se encontraban dentro varias personas rezando, según ha asegurado la Policía. Otra bomba que habría sido colocada en el templo no ha explotado. Los daños causados han sido menores.

El ministro de Asuntos Religiosos de Indonesia, Suryadharma Ali, ha asegurado que había una nota en el templo en la que se podía leer una frase: "Oímos los gritos de los rohingya". Miles de rohingyas huyen de Birmania cada año en pateras buscando empleo y refugio en Indonesia -de mayoría musulmana-, Tailandia y Malasia. Desde que el año pasado varios enfrentamientos en Birmania acabaran con la muerte de al menos 167 personas, el número de rohingyas que huyen del país ha aumentado considerablemente. Asimismo, Indonesia es también un punto de tránsito común para gente que busca asilo en Australia. Indonesia, Birmania, Tailandia y Malasia son países miembros de la Asociación de Naciones del sudeste asiático, que el año pasado advirtió de la posible desestabilización del país si continuaba la violencia en Birmania.

Fuente: Europa Press

lunes, 8 de agosto de 2011

La ultraderecha y el terrorismo islámico, un peligroso cóctel en los países nórdicos

Mientras Noruega se enjuga las lágrimas y trata de curarse de las heridas que provocó la masacre llevada a cabo por Anders Behring Breivik, que costó la vida a 77 personas, el país entero se sigue preguntando si el suceso fue un hecho aislado o es el reflejo de la intolerancia y el odio creciente hacia las minorías étnicas de buena parte de la sociedad escandinava. No en vano, desde el centro antirracista de Oslo dejan claro que “las ideas de Breivik no salen de la nada, y prueba de ello es que hasta la fecha ningún partido de la derecha radical europea ha condenado lo ocurrido”.

En la orilla opuesta, sin embargo, fuentes del Partido del Progreso noruego, formación populista de derechas con un discurso antiinmigrante y antimusulmán, rechazan las acusaciones de “corresponsabilidad espiritual” por los atentados, a pesar de que el propio Anders Breivik fue un militante activo de la formación hace un lustro.

Y es que, pese a los intentos por desviar la atención y desmarcarse del suceso, es una realidad que la extrema derecha escandinava está, en mayor o menor medida, detrás de la tragedia. En la última década, no sólo Noruega o Dinamarca han visto progresar a partidos que reclutan electorado con mensajes xenófobos. También Finlandia y Suecia han permitido el desarrollo de formaciones extremistas que, bajo el paraguas gubernamental, han ido haciéndose con un hueco cada vez mayor.

El ejemplo más significativo de esta nueva dinámica electoral, como exponen estos días varios rotativos daneses y noruegos, es el que personifica el partido de los Verdaderos Finlandeses, que en las legislativas de principios de año pasaron de ser el partido más minoritario en el Parlamento a situarse como la tercera fuerza del país, con un discurso marcado por la eurofobia y el racismo. Poco antes, en septiembre de 2010, se vivía una situación similar en Suecia, donde la ultraderecha volvía a la Cámara nacional tras dos décadas de ausencia.

Desde el Gobierno noruego insisten en que en la mayoría de estos casos el resto de la clase política se ha esforzado por aislar y no negociar con lo que considera “cuerpos extraños” en sus parlamentos. Sin embargo, también se han dado ejemplos como el del Partido Popular Danés, que marca la política del país apuntalando con sus escaños la mayoría del Gobierno liberal-conservador.

En la tierra de Anders Breivik, mientras, el populista Partido del Progreso se consolidó como segunda fuerza en las elecciones de 2009, por detrás del Partido Laborista de Jens Stoltenberg. La tradicional permisividad política escandinava favorece a estas formaciones, cuyo impacto crece a medida que lo hace su cómputo de diputados, principal fuente de ingreso de sus formaciones.

Desde los años 70 y 80, los países nórdicos sirvieron de refugio a centenares de miles de inmigrantes procedentes de zonas conflictivas como la antigua Yugoslavia, Somalia o el Kurdistán. Suecia, por ejemplo, acoge en la actualidad a más refugiados iraquíes que todos los países europeos juntos. Sin embargo, “el sentimiento xenófobo no ha aumentado, se trata más bien de una baza utilizada hábilmente por los políticos”, apunta Ulf Bjereld, politóloga de la universidad de Göteborg.

Fuentes policiales, en cualquier caso, siguen negando que detrás del doble atentado de Breivik se escondan grupos de extrema derecha, porque consideran que su matanza sólo es fruto de un grave problema mental. Aun así, en Copenhague y Oslo se han extremado las medidas de seguridad en los lugares públicos y en las zonas donde habitualmente se concentra un mayor número de inmigrantes. Además, en los últimos días la policía noruega ha recibido más de una decena de falsas amenazas de atentados, realizadas presumiblemente por perturbados seguidores de Breivik, quien ha declarado ya en varias ocasiones que contó con ayuda para llevar a cabo sus propósitos.

Las fuerzas de seguridad nacionales, no obstante, están llevando a cabo un minucioso escrutinio de los portales y publicaciones islamófobas en los que se inspiró Breivik, algunas de los cuales también han sido empleados por la extrema derecha escandinava para elaborar sus controvertidos programas de gobierno. Preocupa, especialmente, la cada vez mayor profesionalización de estos grupos, el aumento de su propaganda para Internet y su presencia, cada vez mayor, en las redes sociales. Hasta tal punto ha aumentado la desconfianza hacia estas formaciones, que la Europol ha creado un grupo de trabajo formado por medio centenar de personas para evaluar la seriedad de las amenazas de la derecha radical en los países nórdicos.

Del mismo modo, desde el gobierno danés se hace hincapié en que la matanza llevada a cabo por Anders Breivik también puede provocar una respuesta por parte del terrorismo islámico, ávido de venganza tras el asesinato de Osama Bin Laden. El 11-S está cerca y este año se cumple una década de los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York. Según apunta Rohan Gunaratna, autor del estudio Inside Al Qaeda, las redes jihadistas consideran a Noruega como un blanco legítimo, aunque de menor prioridad. Desde 2003, el entonces número dos de Al Qaida, y ahora líder, Ayman al Zawahiri, instó a los militantes a atacar al país en una grabación donde condenaba la invasión de Irak. Noruega sigue teniendo un pequeño contingente de tropas en el norte de Afganistán.

“Noruega es parte de la misión de la OTAN en Afganistán y, en cuanto a lo que se refiere a los jihadistas, cualquier país involucrado en lo que ellos ven como una ocupación ilegal de territorio musulmán es un blanco legítimo”, sostienen desde la Quilliam Foundation, donde consideran que la tensión en la zona ha ido en aumento desde que en 2005 se publicara una caricatura de Mahoma.

Las redes militantes se aferraron entonces al golpe de propaganda e instaron a atacar los países escandinavos, alimentados por la creencia de que Dinamarca, Noruega y Suecia son una misma nación. De hecho, durante las revueltas que se produjeron en Damasco por la citada caricatura, las embajadas noruega y danesa fueron incendiadas.

Lejos de mejorar, la situación ha empeorado el último año. En noviembre pasado, la policía sueca elevó el nivel de la amenaza terrorista en el país, después de que un ciudadano sueco nacido en Irak se inmolase en Estocolmo. Afortunadamente, sólo una de las bombas que tenía adosadas a su pecho explotó y él mismo fue el único muerto. Pero aquel suceso fue el primero de este calado en la historia de una tierra, Escandinavia, que ahora vive atemorizada.

Foto: AFP

jueves, 1 de enero de 2009

La Federación de Sindicatos de Periodistas repudia el último atentado de ETA en Bilbao

La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) condena
enérgicamente el atentado con coche bomba contra el edificio
de Bilbao que alberga diversos medios de comunicación: EiTB, Deia,
Antena 3, El
Mundo y la delegación de Catalunya Ràdio.

En un comunicado, la FeSP afirma que se trata de un nuevo
intento de intimidación de los medios y de "matar al mensajero",
buscando acallar el derecho a la información y la libertad
de expresión. Y también de un atentado a los intereses de los
trabajadores de esos medios, que serán los primeros perjudicados
por una nueva acción terrorista injustificada.

"Desde la FeSP y su representación en el sector de la comunicación
expresamos todo nuestro apoyo a los profesionales y trabajadores
de los medios afectados", agrega la nota.